Somos seres, personas especiales, somos todas distintas unas a las otras, pero a la vez somos muy parecidos, ya que desde muy corta edad comenzamos a marcarnos metas y sueños a cumplir a lo largo de nuestra vida.

En muchas oportunidades las vamos cumpliendo como si las mismas fueran una lista que nos armamos en nuestra memoria, creciendo, estudiando formando una familia, cuidar de la familia, educar a nuestros hijos, nietos y así sucesivamente.

Pero la realidad es que nuestra lista jamás llega en el orden que queremos o lo habíamos planeado, y es así que vamos dejando atrás cosas que para nosotros eran importantes, y ya sea por ocasiones especiales o accidentes se nos van de la mano.

Lo más importante y hermoso que nos puede pasar es llegar a la tercera edad y hacer un repaso de nuestra lista y si algo nos quedo en el camino preguntarnos, porque no hacerlo en este momento? Si tenemos la fuerza, el valor y la salud para hacerlo sin importar que edad tenemos, si por cuestiones de la vida no pudimos terminar un estudio deseado por qué no hacerlo, y así cualquier tarea que nos haya quedado pendiente.

Es hermoso tener la satisfacción de llegar y decir no importa cuánto nos demoramos pero nuestra lista está completa, cumplimos nuestros sueños nuestras metas y somos totalmente felices. Porque realmente podemos tener la edad biológica pero si tenemos el alma joven, podemos seguir cumpliendo con las metas y sueños que deseamos con total felicidad.

Lucia Elena Altar