Hablamos de ganarlo, perderlo o ahorrar tiempo. Sin embargo, no podemos hacer nada para detenerlo. Es esa magnitud física de la que quiero hablar el día de hoy.

Hasta el día de hoy, me he dado cuenta de la rapidez del tiempo. Ya estamos prácticamente en Abril del 2018. Estoy seguro de que muchos de nosotros no nos hemos puesto a pensar en la velocidad que este año se está pasando. Es por ello, que reflexiono un poco más acerca del valor del tiempo. Soy un completo convencido de la importancia de éste para enseñarnos cómo y con quien lo debemos de gastar.

Así que, para responder a la primera pregunta, debemos de identificar qué hacemos con el tiempo de vida que tenemos. Es decir, todos nos levantamos en la mañana, desayunamos, vamos al trabajo o estudiamos, después regresamos a casa con nuestra familia, tenemos juntas, reuniones, salidas con amigos, pero después de hacer todas estas cosas, te has puesto a pensar: ¿En verdad disfruto de todo lo que me pasa en el día a día? Si tu repuesta es si, vas por un camino lleno de plenitud. Sigue así. Y si tu respuesta fue no, quiero que pienses en lo que en verdad te gustaría hacer, y haz un plan para lograrlo. No te detengas por los comentarios de la multitud mientras eso es lo que te satisface. Bien, ahora para la segunda pregunta, es necesario pensar en la gente con la que pasamos nuestro tiempo. Júntate con verdaderos amigos, con la familia que te ama, disfrutando de cada momento. Aléjate de personas tóxicas, que solo te critican y aminoran energías para alcanzar tus objetivos. Aún tienes tiempo para hacer lo que te hace feliz, no lo pienses, actúa ya.

Columna Ahora por Jorge Flores