Por FDA – Como parte de la labor permanente de la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) de proteger a los consumidores contra los fraudes de salud, la dependencia les recuerda que tengan cuidado con los productos no sancionados que afirman prevenir, tratar o curar la influenza o gripe. La intensa temporada de gripe de este año plantea nuevas preocupaciones sobre la posibilidad de que se engañe a los consumidores para que adquieran tratamientos contra la gripe no sancionados, y lo que es peor, para que compren antivirales falsos en línea, de sitios de internet que parecen ser de ciberfarmacias legítimas.

“Este año, la gripe se ha extendido, afectando a millones de pacientes de todo el país y llevando a un nuevo récord de hospitalizaciones relacionadas con la gripe”, reveló el Dr. Scott Gottlieb, delegado de la FDA. “Entendemos el costo que la temporada de gripe de este año ha tenido en la vida de la gente. Conforme la gripe continúa enfermando a las personas —e incluso ocasionando muertes—, sujetos sin escrúpulos también podrían estar aprovechándose de consumidores incautos mediante la promoción de sus productos fraudulentos, cuya seguridad y eficacia no ha sido evaluada por la FDA. La FDA está advirtiendo a los consumidores que estén alerta y traten de mantenerse alejados de los productos contra la gripe fraudulentos, los cuales pueden encontrarse ya sea en línea o en establecimientos comerciales. Estamos orientando a los consumidores sobre algunos de los indicios delatores a prestar atención al tratar de identificar productos antigripales que pudieran ser fraudulentos. Además, todos debemos seguir haciendo diligentemente nuestra parte para evitar de cualquier forma posible la propagación de la gripe. Quienes están enfermos con síntomas parecidos a los de la gripe y quienes corren un alto riesgo de sufrir complicaciones graves a causa de esta enfermedad deben acudir a un profesional de la salud lo antes posible para ver si deben ser tratados con medicamentos antivirales”.

Los consumidores deben advertir que no existen medicamentos de venta legal sin receta (OTC, como también se les conoce en inglés) para prevenir o curar la gripe. Sin embargo, sí existen productos de venta sin receta legales para reducir la fiebre y aliviar los dolores musculares, la congestión y otros síntomas que por lo general se relacionan con la gripe. Los productos que se venden en línea son fraudulentos si afirman prevenir, tratar o curar la gripe, y no han sido evaluados por la FDA para tal uso indicado.

Las siguientes afirmaciones acerca de la gripe pueden indicar que un producto de venta sin receta es fraudulento: 

  • reduce la intensidad y la duración de la gripe;
  • refuerza su inmunidad de manera natural, sin necesidad de vacunarse contra la gripe;
  • es una alternativa segura y eficaz a la vacuna contra la gripe;
  • evita que contraiga la gripe;
  • es un tratamiento eficaz contra la gripe;
  • permite recuperarse más rápidamente de la gripe; o
  • apoya las defensas inmunológicas naturales de su cuerpo para combatir la gripe.

Las estafas de salud son un desperdicio de dinero, llevan a retrasos en el diagnóstico y tratamiento adecuados, e incluso pueden acarrear perjuicios más graves o la muerte. De manera rutinaria, la FDA advierte al público sobre las estafas de salud, y a últimas fechas ha tomado medidas contra las empresas que promueven y venden tratamientos no sancionados contra el cáncer, la adicción a los opiáceos y otras enfermedades. Sin embargo, existen muchos productos no sancionados y potencialmente inseguros que continúan vendiéndose de manera directa a los consumidores, en parte porque las empresas o individuos pueden mudar sus operaciones de comercialización a nuevos sitios de la red.

Las ciberfarmacias presentan otra oportunidad para que los estafadores se aprovechen de los consumidores incautos. Pueda que las ciberfarmacias afirmen vender fármacos antivirales de prescripción médica, tales como el Tamiflu, a precios reducidos o sin necesidad de receta. La FDA advierte a los consumidores que eviten adquirir productos que hagan tales afirmaciones.

Cuídese de las farmacias virtuales que:

  • permitan comprar medicinas de prescripción médica sin una receta de su prestador de servicios de salud;
  • no cuenten con un farmacéutico acreditado por algún estado de los Estados Unidos disponible para responder a sus preguntas;
  • ofrezcan precios muy bajos que parezcan ser demasiado buenos para ser verdad; o
  • estén ubicadas fuera de los Estados Unidos o hagan envíos a cualquier parte del mundo.

Con frecuencia, estas farmacias venden medicamentos que pueden ser peligrosos porque pueden:

  • tener un contenido demasiado alto o demasiado bajo del ingrediente activo que usted necesita para tratar su padecimiento o enfermedad;
  • no contener el ingrediente activo correcto; o
  • contener ingredientes equivocados u otros que sean nocivos.

Sí existen ciberfarmacias legítimas, pero también muchos sitios de internet que parecen farmacias profesionales y legítimas, pero que en realidad son fraudulentos. La FDA recomienda a los consumidores que adquieran los medicamentos de prescripción médica en su farmacia local, o exclusivamente a través de una ciberfarmacia que exija la receta válida de un médico u otro profesional de la salud autorizado y que cuente con la acreditación de la junta farmacéutica (u organismo equivalente) del estado en el que se encuentre el paciente.

La FDA insta a los profesionales de la salud y a los consumidores a denunciar las reacciones adversas relacionadas con éstos u otros productos similares ante el programa MedWatch de la dependencia.

La FDA, una dependencia del Departamento de Salud y Servicios Sociales de los Estados Unidos, protege la salud pública asegurando la protección, eficacia y seguridad de los medicamentos tanto veterinarios como para los seres humanos, las vacunas y otros productos biológicos destinados al uso en seres humanos, así como de los dispositivos médicos. La dependencia también es responsable de la protección y seguridad de nuestro suministro nacional de alimentos, los cosméticos, los suplementos dietéticos, los productos que emiten radiación electrónica, así como de la regulación de los productos de tabaco.