Recordando el pasado, cuando era niña, yo leía un montón de libros que me divertían mucho porque tenía el tiempo y la imaginación para crear mundos de solo palabras al frente mío. Como adolescente, el colegio y los amigos empezaron a tomar todo mi tiempo libre e interés, en el cual leer, ya no me parecía tan divertido. Como adulta joven, las responsabilidades y la universidad tomaron control de mi vida atrayendo muchos días inquietos y muy temidas noches abrumadoras de tanto estudio.

A partir de ese momento decidí que necesitaba escaparme de la realidad y leer un libro otra vez para atraer la diversión de nuevo a mi vida.

La lectura no solo entretuvo mis días largos y calmó mis noches depresivas; la lectura me devolvió mis días de niñez y me enseñó lecciones de la vida con cada historia que leía. Me llevó a ver situaciones con más de una sola perspectiva y vivir mi vida como una adulta más creativa. Me convirtió en una persona más atenta, amante, libre de prejuicios y positiva. La lectura creó la persona que hoy en día soy.

Leer no significa solo comprar libros sobre princesas, dragones místicos o magos. Hay mucho más sobre la lectura que algunos ignoran o simplemente no saben. Vivimos en una época donde los libros no tienen el mismo valor de antes y eso debería cambiar. Las librerías que se encuentran cerca de hogares, dentro de escuelas, o hasta en el mismo internet, tienen muchos libros que varían de temas, mucho más de lo que tú te podrías imaginar.

Si empiezas a leer un libro, digamos cinco o diez páginas por día, que se trate de cualquier cosa que te guste, como por ejemplo: cómo triunfar en el trabajo, cómo ser más saludable, historias de vida de personas famosas o hasta cuentos de felicidad, tristeza o terror, verás que tu vida empezará a cambiar poco a poco mientras alimentas tu mente con palabras que enriquecen tu forma de ser. No solo podrás nutrir tu imaginación, memoria y creatividad para resolver problemas o construir proyectos nuevos e innovadores, sino que también mejorarás tus relaciones en todo sentido, que, al fin y al acabo te hará sentir más feliz, activo, potente y preparado para combatir cualquier desafío que se presente en tu camino, incluso si se convierte en un gran dragón místico. 


Melanie Danoviz