A pesar de que correr descalzo fue la preferencia de muchas leyendas de este deporte, no se puede negar la importancia del calzado deportivo debido a que actúa como su primera línea de defensa contra cualquier peligro y lesiones, mientras ayuda al deportista a alcanzar su máximo potencial. Debido a que los zapatos deportivos afectan en gran medida el rendimiento, la elección del mejor par debe ser un proceso cuidadoso. Para ayudarte, aquí están algunos prácticos consejos que te servirán a la hora de comprarlos.

Conoce tu tipo de pie

Hay tres tipos: arco neutral, arco medio (sobrepronador) y arco alto (bajopronador). Una manera de identificar tu tipo de pie es a través de tu huella. Un pie con arco neutral muestra una curva distinta a lo largo de la parte interior del pie, que conecta el talón y el dedo. Este es el tipo de pronación del pie normal, lo que significa que cuando lo asienta en el suelo, la parte exterior de los pies rueda hacia adentro para absorber los golpes. El arco medio, en comparación, rueda demasiado adentro de modo que la impresión muestra una ligera curva en la parte externa del pie.

La impresión del arco medio se ve casi como un pie entero, por eso se le conoce también como pie plano. De los tres tipos, el pie con arco medio es el más propenso a las lesiones. El pie con arco alto, en cambio, no tiene pronación suficiente, por lo que su impresión tiene una curva muy pronunciada, mostrando una estrecha franja que une el talón y el dedo del pie. Debido a que el exterior del pie no gira uniformemente hacia adentro y acumula gran parte del estrés.

Elije el zapato compatible con tu tipo de pie

Para el pie de arco neutral, las zapatillas deportivas con estabilidad son las adecuadas. Fabricadas con durabilidad suprema y amortiguación, estos zapatos ofrecen soporte mediano. Lo de empeine mediano funciona mejor con los zapatos de control de movimiento para reducir el balance excesivo del pie hacia dentro. Aunque bastante pesados, son duraderas, tienen suelas firmes y una forma recta de apoyo. Para facilitar el movimiento del pie, las personas con arco alto necesitan usar zapatos acojinados, estos tienen una entresuela suave y curva o semi-curva.

Toma nota del tamaño

Y asegúrate de que los zapatos se adapten a tu pie. Algunos corredores, sin embargo, confunden el ajuste apropiado con la tirantez. Pero con zapatos apretados, podrías terminar con ampollas y uñas enterradas. El zapato con el espacio más adecuado deja alrededor de media pulgada en el dedo del pie, proporcionando suficiente espacio para cuando el pie se hincha durante la carrera.

El mejor zapato, mantiene el pie en su lugar cómodamente para que al correr o caminar, el talón no se resbale hacia arriba o hacia abajo.

Prueba los zapatos corriendo

Camina con ellos. En otras palabras, nunca salgas de la tienda sin encontrar cómodos los zapatos. Para hacer un mejor juicio, usa los calcetines que normalmente usas cuando haces deporte.

Otro punto importante: Compra los zapatos en la tarde, cuando tus pies están en su tamaño más grande. Los dos pies tienen distintas medidas, uno es siempre más grande que el otro, por ello asegúrate de medirte el del pie más grande.

No te dejes llevar por el estilo

Cuando se trata de zapatos para correr, la función viene antes del estilo. Así que no caigas en la tentación de comprar el más moderno o el más elegante, sino compra los zapatos que te permitan correr a la perfección.