La también activista se conmovió con su partido de despedida.

Megan Rapinoe se despidió de la selección de Estados Unidos.

En un momento de nostalgia, una de las futbolistas más icónicas a nivel mundial, tanto por los reconocimientos que ha recibido en la cancha, así como su aportación en la lucha por los derechos y la justicia, disputó el último encuentro portando la camiseta de su país.

La capitana de la selección de las Barras y las estrellas fue reconocida al comienzo del juego amistoso ante la selección de Sudáfrica. Junto con su familia y pareja, recibió una camiseta con la leyenda “203 Caps”.

En el encuentro, Megan buscó cerrar con broche de oro. Al entrar como capitana, intentó sumar un último gol portando el logo de su país. En la primera mitad, la futbolista dio una asistencia a Alex Morgan que terminó en gol pero este fue anulado por fuera de juego.

Con dos tiros a portería que no fueron efectivos, la futbolista abandonó el partido al minuto 52. Una de las mejores del mundo fue despedida con una gran ovación.

Rapinoe debutó en 2006 con la selección de su país y desde entonces ha marcado 63 goles y ha dado 73 asistencias. Con esos números se ubica entre las 10 mejores en la historia de la rama femenil de Estados Unidos.

El último partido que Rapinoe disputará con su actual equipo OL Reign en la National Women ‘s Soccer League será el 6 de octubre contra el Washington Spirit en Seattle con el que se despedirá de su carrera profesional en las canchas.