Un par de festividades mexicanas traen confundidos a nuestros good friends gringos y gabachos, y a uno que otro despistado mexicoamericano: El Cinco de Mayo y la noche de “El Grito”, las dos celebraciones de origen mexicano más sonadas en Estados Unidos, pues muchos creen que ambas son el “Día de la Independencia de México”. No es así.
“El Grito” sucede medio siglo antes, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, cuando un grupo de insurgentes asentados en la región del Bajío Mexicano (en los estados de Querétaro, Michoacán y Guanajuato) que preparaban un levantamiento independentistas comandado por el cura Miguel Hidalgo, alertados de que la conspiración en Querétaro había sido descubierta, adelantan la insurrección dando el llamado “Grito de Dolores”, con el que inicia la guerra de Independencia de México.
De acuerdo a la historia oficial, la noche del sábado 15 al domingo 16 de septiembre de 1810, Hidalgo junto a los militares Ignacio Allende y Juan Aldama se dirigió a la parroquia donde tocó la campana llamando al pueblo, y una vez reunidos el cura Hidalgo dio una arenga llamando a alzarse en armas al grito de: “¡Viva nuestra madre de Guadalupe!, ¡viva Fernando VII!, ¡viva la América y muera el mal gobierno!”, A lo que el pueblo respondió: “¡Viva la Virgen de Guadalupe y mueran los gachupines!”. El Grito de Libertad e Independencia se celebra este fin de semana.