El pasado lunes arrancó en Sacramento, California, la caminata de 21 días que tiene como objetivo convencer a los republicanos de la Cámara de Representantes para que voten un proyecto de reforma migratoria como el aprobado por el Senado a finales de junio. Los organizadores señalaron que los participantes recorrerán 285 millas (456 kilómetros).

Los organizadores indicaron que la marcha es parte de las más de 300 actividades que desarrollarán durante el receso de verano que tienen como objetivo presionar a la Cámara para que apruebe una ley que incluya una vía a la ciudadanía para los 11 millones de indocumentados. El receso inició el 5 de agosto y finaliza el 9 de septiembre.

El movimiento surgió a raíz de la negativa de la Cámara de Representantes, liderada por los republicanos, a debatir un plan de reforma como el aprobado por el senado a finales de junio, que se basa en un fuerte componente de seguridad fronteriza e incluye una vía de legalización para indocumentados que carecen de antecedentes penales y viven en Estados Unidos desde antes del 312 de diciembre de 2011.

Antes de ser aprobado con 68 votos a favor y 32 en contra, el presidente del Congreso, John Boehner (republicano de Ohio) advirtió que la Cámara debatiría su propia iniciativa y anunció la vigencia de la regla Hastert, medida que sólo permite debatir en el pleno proyectos que cuenten con el respaldo de la mayoría de la mayoría.