Dreamers arrestados en Arizona

Camino al asilo en Estados Unidos

Las solicitudes de asilo de los nueve dreamers detenidos por las autoridades de inmigración en Arizona avanzaron el lunes cuando el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aprobó tentativamente los argumentos.

Seis de los nueve inmigrantes mexicanos residían ilegalmente en el país y salieron para intentar volver a entrar desde México comoparte de una protesta contra las deportaciones.
El resto habían sido deportados e intentaron regresar sin autorización cuando fueron detenidos en la frontera.

La aprobación preliminar de asilo es muy inusual, porque normalmente el gobierno estadounidense no otorga asilo a ciudadanos mexicanos, reportó The Associated Press.
Poco antes de la confirmación hecha por el gobierno estadounidense, La Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes (NIYA, por sus siglas en inglés) dijo que “estamos esperando saber el estatus de los últimos dos, Lizbeth Mateo y Marco Saavedra. El ICE ha determinado que los siete otros tienen temor creíble”.

Christopher Bentley, uno de los voceros de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), agencia que tramita las peticiones de asilo, dijo minutos más tarde que la dependencia llegó a la conclusión que los jóvenes arrestados tenían un “temor fundado” de ser perseguidos si eran regresados a México.

El arresto
Los nueve dreamers fueron detenidos el 22 de julio en Nogales, Arizona y solicitaron asilo por razones humanitarias. Las peticiones fueron desestimadas por el gobierno estadounidense dando paso a que sus abogados presentaran nuevas solicitudes de asilo por temor creíble de regresar a su país de origen, México.

“Todavía todos están en la prisión de Eloy”, agregó NIYA. “Lulu Martinez y Maria Peniche están en celdas privadas, o como dice el ICE, en ‘segregación disciplinaria’”.

La protesta tenía como objetivo llamar la atención sobre la política de deportaciones del gobierno del presidente Barack Obama, que en los últimos cuatro años fiscales rompió récords sucesivos de deportaciones. El último, en 2012, con casi 410 mil expulsiones.