Uno de esos platillos que todos amamos comer y disfrutar a lo grande sin duda alguna es el chicharrón en salsa verde, ¡aprende a prepararlo!

INGREDIENTES
1/2 kg de tomates verdes
1/4 de cebolla
1 diente de ajo
1 ramita de cilantro
1/4 de taza de agua
350 g de chicharrón
2 tazas de frijoles cocidos
Sal

INSTRUCCIONES
1) Licúa el tomate con el ajo, la cebolla y el cilantro; agrega poco a poco el agua para que cuides que no quede muy aguada la consistencia.
2) Calienta la salsa hasta que hierva. Cuando lo haga, añade el chicharrón troceado y continúa calentando por 20 minutos más. Sazona con sal al gusto.
3) Sirve con los frijoles y decora con una hoja de cilantro.

Uno de esos platillos que todos amamos comer y disfrutar a lo grande sin duda alguna es el chicharrón en salsa verde, un súper platillo típico mexicano que no puede faltar en tu mesa por lo menos una vez al mes; su inigualable sabor nos hace devorarlo por completo y siempre querer más. ¡Qué esperas para prepararlo!

LA HISTORIA DEL CHICHARRÓN EN SALSA VERDE
Este riquísimo guisado vive en el corazón de los mexicanos desde hace siglos:

En la época prehispánica, tanto el chile, como el tomate verde se utilizaba para preparar salsas en MOLCAJETE, el cual acompañaban con otros de sus alimentos básicos (como el maíz y los frijoles).

Con la llegada de los españoles a América, trajeron consigo nuevos ingredientes que enriquecieron la GASTRONOMÍA MEXICANA , entre ellos, el puerco. De este se separa la grasa y se fríe para crear el chicharrón.

Actualmente, el chicharrón en salsa forma parte de los GUISADOS PARA TAQUIZA más populares de México.

¿POR QUÉ NOS GUSTA COMER PICANTE?
Una vez que comes picante sientes en tu lengua una sensación fuerte de quemazón, generado gracias al compuesto químico que contiene el CHILE , conocido como capsaicina (derivado de la familia de la vainilla). Los receptores de potencial transitorio V1 TRPV1, ubicados en nuestra boca y lengua, reaccionan pues son una proteína del sistema nervioso relacionados en la transmisión del dolor.

De forma inmediata el cerebro recibe una señal como si tu boca estuviera en llamas, sin embargo, a pesar de generarse una sensación fuerte de dolor también se siente placer al comer algo picante pues es el mismo cerebro quien al actuar ante el ardor que hay en tu boca comienza a liberar endorfinas para reducir la sensación y por ende brindarte placer.

Fuente: Cocina Fácil