La candidata democrata Hillary  Clinton se enfrenta a su contraparte republicana, Donald Trump rumbo a las elecciones del 8 de noviembre por la presidencia.

Tras semanas de expectación, los 90 minutos de encendido enfrentamiento entre la demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump probablemente no decantó a muchos votantes indecisos.

Si Clinton quería empujar a su rival, conocido por su carácter impredecible, a un momento descalificatorio, no alcanzó su objetivo. Si Trump buscaba mostrar a Estados Unidos — especialmente a las mujeres — que ha completado su transformación de personaje caricaturesco de la cultura pop a un líder digno de ocupar la Oficina Oval, todavía tiene un largo camino por delante.

Pero en un debate lleno intercambios duros y en ocasiones personales entre los dos aspirantes a ocupar la Casa Blanca, los dos demostraron claramente cómo llegaron hasta aquí.

Trump se dirigió a su rival como “Secretaria Clinton” — pidiéndole incluso su aprobación para el sobrenombre — pero finalizó dirigiéndose a ella como “Hillary”.

La atención que puso en su título fue un recordatorio a los votantes de que su objetivo es ganar. Las mujeres, especialmente las blancas con educación universitaria, son la clave para que Trump recupere el impulso para una reacción final que dure hasta el 8 de noviembre, cuando se celebrarán los comicios. El empresario, de 70 años, ha enfrentado problemas para convencer a las mujeres, incluso a las que tienen dudas sobre la primera mujer presidenta.

A medida que avanzaba el debate, Clinton pareció ganar confianza y un mejor sentido de la oportunidad. Cuando Trump concluyó una larga y enrevesada defensa de su larga campaña de años contra la nacionalidad del presidente Barack Obama, hizo una pausa para dejar que las palabras del republicano pasaran al olvido.

Mostró que Clinton sigue siendo vulnerable por su apoyo a acuerdos comerciales, obligando lo que llevó a la demócrata a negar haber calificado el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica de “patrón de oro” de los acuerdos comerciales y señaló que apenas dijo que esperaba que fuese un buen pacto.

Pero el republicano perdió oportunidades para profundizar en otras debilidades de su rival. Ella también pudo deshacerse pronto de su escándalo de correo electrónico diciendo simplemente “fue un error y asumo responsabilidad por ello”.

El próximo debate presidencial se realizará el 9 de octubre en la Universidad de Washington en San Luis Missouri, y el tercer y último encuentro se llevará a cabo el 19 de octubre en la Universidad de Nevada-Las Vegas, en el estado de Nevada.

9 de octubre en la Universidad de Washington en San Luis Missouri será el proxima debate

19  en la Universidad de Nevada-Las Vegas, en el estado de Nevada se llevará a cabo el  tercer y último encuentro

Debate Clinton-Trump sería el más visto en historia de EEUU

El duelo entre Hillary Clinton y Donald Trump el lunes al parecer impondrá una nueva marca como el debate entre candidatos presidenciales más visto en la historia de Estados Unidos.

De momento no estaba disponible un cálculo de la compañía especializada Nielsen de la cifra definitiva del auditorio.

Sin embargo, según proyecciones preliminares de 11 de las redes que difundieron el debate, la cifra final alcanzaría 81,4 millones de espectadores y superaría una marca que estuvo vigente 36 años.

El récord anterior de espectadores para un debate presidencial alcanzó 80,6 millones de personas y correspondió al único que sostuvieron en 1980 el presidente demócrata Jimmy Carter y su contrincante republicano Ronald Reagan.

Desde entonces, ningún debate entre los candidatos presidenciales estadounidenses había rebasado los 70 millones de espectadores.