La predisposición y el deseo de querer lograr lo que te propones marca la diferencia entre el querer o el deber hacer lo que te has propuesto y por lo tanto entre el deseo y el lograrlo.

Muchos de los propósitos que se hacen en todo inicio ya sea un nuevo año, una nueva relación, un nuevo trabajo etc… no se llegan a lograr porque la forma en que se establecen no son claros, son muy ambiciosos o simplemente no son algo que en realidad se desea con el corazón.

No es suficiente decir quiero bajar de peso, quiero viajar más, me voy a enojar menos… Es necesario ser claro y poner límites definidos que se puedan revisar, supervisar y evaluar.

Hay que elegir con certeza y actuar con determinación para lograr el objetivo que se ha propuesto.

Sería conveniente establecer propósitos claros como: voy a comer más verduras y dejar de comer postres entre semana. Voy a ir a yoga todos los lunes. Quiero controlar mi temperamento cuando siento que me frustro en mi trabajo. El propósito es claro, fácil de identificar y tiene que estar acompañado con una acción.

El lenguaje que se utiliza para lograr los propósitos es tan importante como el objetivo que se establece.
La forma cómo se decreta el propósito tiene que provenir del deseo sincero personal no de una idea propuesta por condicionamientos externos que suenan convenientes pero no son aspiraciones reales del alma.

Los deseos provienen del corazón, del interés personal de querer sentirse mejor y de interés por lograr algo que se aspira, no porque otros lo tengan, sino porque uno realmente lo quiere. Estos son los propósitos que se logran y además son los que realmente disfrutan y valoran.

Recuerda que lo que el corazón no desee, los ojos nunca lo podrán ver.

Pasos para tener dirección para lograr los deseos.

  1. Lo primero es tener una elección consciente y actuar consistentemente. Yo quiero, yo voy, esto es lo que voy hacer. NO yo debo… tampoco me gustaría…
  2. Cómo lo voy a lograr. Definir un camino estableciendo que voy hacer, cuando y como.
  3. Determinar metas a corto plazo, fáciles de lograr y con el mínimo estrés.No se trata de impresionar a nadie sino de conseguir los resultados deseados.
  4. Traducir los propósitos en objetivos y estos a su vez en acciones concretas.
  5. Poner en acción estos objetivos. No basta con querer lograrlos hay que hacerlos realidad por medio del esfuerzo y el compromiso diario.
  6. Reconoce tus pequeños logros. Festeja y premia lo que has conseguido. Cada pequeño logra construir otro escalón que te conlleva a llegar al lugar donde esperas.
  7. Repite, repite y repite tantas veces como sea necesario este proceso para que eventualmente tus propósitos se hagan parte de tu rutina y tus hábitos diarios.

Consejos para preservar la motivación y la intención de tus propósitos.

Es una realidad que la motivación que no se cultiva se debilita y se llega a perder. Por lo tanto es necesario cultivar el hábito de reforzar continuamente la motivación que es el primer motor que enciende al deseo y mantiene la determinación encaminada.

  1. Establece metas realistas y prácticas. Todos queremos lograr algo grandioso y conseguir propósitos extraordinarios, para lograrlo hay que iniciar con un pasito pequeño y después otro y así sucesivamente.
  2. No trates de hacer todo en un jalón ni creas que si haces mucho logras más. Cuando las expectativas son lógicas y prácticas, los resultados son exitosos.
  3. La actitud define tus logros. Una actitud positiva, agradecida y con alegría hace que todo tu esfuerzo sea grato y además ayuda a que disfrutes más tu camino.
  4. Comparte tus intereses y tus deseos. Busca y trata de incluir un equipo de personas que puedan aportar ideas y oportunidades para crecer y mejorar tu experiencia.
  5. Piensa en positivo, ser optimista y busca maneras simples de seguir motivando. Solo tú sabes lo bien que se siente lograr lo que te has propuesto.

La receta

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Perseverancia

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INGREDIENTES

  • Determinación – elección consciente, sincera y enfocada
  • Compromiso – decisión personal y responsable para lograr objetivos
  • Fortaleza – valor para continuar aun cuando haya tropiezos
  • Esfuerzo – empeño y ánimo diario con cada acción
  • Paciencia y fe – perspectiva y esperanza para que las cosas se den

Afirmación personal para lograr los propósitos:
Tengo el firme deseo de lograr lo que me propongo. Tengo la disposición y el compromiso para trabajar con gusto y lograr mis objetivos. Se que lo que deseo lo puedo conseguir, porque es algo lógico, real y 100% alcanzable. Reconozco mis fortalezas y mis limitaciones sin que me limiten o me espanten. Tengo fe y paciencia para esperar a que las cosas se logren a su debido tiempo. Mi corazón está alineado con mis pensamientos y juntos me ayudan a ver la vida con claridad para encontrar el mejor camino para poder lograr mis objetivos. Soy dueño de mi futuro.

Como lograr mis propósitos:
Elegir con conciencia plena y responsabilidad ayuda a lograr los propósitos con mayor efectividad. Cuando se elige con prudencia, realidad y objetividad facilita el encontrar la forma de lograr lo que se ha propuesto.

Los esfuerzos realizados se acumulan y se multiplican, nunca se desperdician. Hay que recordar que el proceso es gradual; cada día se mejora un poco y se acerca al objetivo final. Pasitos pequeños, logros grandes.

La persistencia fortalece el carácter y otorga un sentimiento de realización. El carácter se forja con la tolerancia a la frustración y al poderse levantar diariamente con el firme compromiso de volver a intentar hasta lograr lo que se desea.

La persistencia y la determinación son la llave del éxito.

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