Seguramente ya sabes que practicar actividad física regularmente es necesario y bueno
para la salud, pero ¿en qué puede ayudarte practicar actividad física?


Si ya eres una persona suficientemente activa…
Cuentas con una gran ventaja, las personas activas viven más y mejor. Trata de mantener este
hábito a lo largo de la vida.
Existen momentos críticos para el abandono, busca apoyos y soluciones en estos momentos:
cambio de centro escolar o etapa educativa, incorporación al trabajo enfermedades temporales,
aparición de limitaciones físicas… En estos períodos puede ayudarte también mantener un estilo
de vida activo: utilizar menos el coche y desplazarte caminando o en bicicleta, subir escaleras,
jugar con los niños…

 

Si todavía no eres suficientemente activo/a…
¿En qué te puede ayudar a ti practicar actividad física?

— Mejora tu salud y previene la enfermedad: reduce el riesgo de que padezcas
enfermedades cardiacas y tensión arterial elevada, de padecer diabetes y también te
ayuda a controlarla, disminuye el colesterol, reduce el riesgo de osteoporosis, ayuda
a evitar el estreñimiento.
— En los ancianos retrasa el declinar mental, mejora la capacidad funcional y disminuye
el riesgo de caídas.
— Ejerce una modesta acción en la prevención del cáncer de mama, colon y próstata.
— Mejora tu condición física: la resistencia, la fuerza, flexibilidad, la agilidad, la
respiración, la circulación.
— Junto a la dieta es esencial en el control de tu peso corporal.
— Facilita que te relaciones con otras personas.
— Mejora tu sensación de bienestar y reduce el stress. Previene y te ayuda a mejorar la
depresión.
— Aumenta tu autoestima y mejora tu estado de ánimo.
— Mejora tu rendimiento académico.

 

Lo mínimo e imprescindible:
Sería ½ hora de actividad física moderada (que se note que aumentan las pulsaciones y la
sudoración) 5 días a la semana. Esta ½ hora puede realizarse acumulando a lo largo del día
periodos más cortos de tiempo. Empezar poco a poco e ir aumentando progresivamente. Los
jóvenes al menos una hora.
Lo recomendable:
Una actividad física moderada 5 días a la semana de una hora de duración incluyendo aquí
también las actividades cotidianas (desplazamientos al centro de estudio o trabajo, pasear al
perro, llevar a los niños al colegio, subir y bajar escaleras…). Puedes completar este programa
realizando ejercicios para mejorar la fuerza y estiramientos 2 días a la semana.
¿Qué actividad puedo practicar?
Quizá alguna vez hayas pensado que esto de la actividad física es algo reservado a los jóvenes o
a los deportistas y que hay que tener unas condiciones especiales. Quizá pienses que hay que
sufrir, o que genera dolor o que tú no puedes hacerlo. ¡Error! Cualquier persona a cualquier edad
puede iniciar una actividad física moderada. El cuerpo lo agradece siempre.
Puedes empezar adoptando un ESTILO DE VIDA ACTIVO. Cambia tus hábitos cotidianos:
camina siempre que puedas, utiliza menos el coche, limita el tiempo de televisión o sentado al
sofá, juega con los niños, pon música para hacer las tareas de casa y aprovecha para moverte
más… Hacerte con un podómetro (medidor de pasos) puede ser estimulante, trata de progresar
hasta los 10.000 pasos diarios.
Busca una actividad que te guste y asegúrate de que disfrutas realizándola, bien sea por libre
(caminar, natación, bicicleta, gimnasio…) o dirigida (cursos de gimnasia, baile, aerobic, tenis,
actividades en un club o gimnasio…) existen multitud de opciones, precios, horarios…, seguro que
existe una actividad que te encaja.
¿Dónde puedo encontrar ayuda o asesoramiento?
Si tienes dudas o te gustaría asesorarte puedes pedir consejo a tu médico de familia y también
puedes dirigirte al servicio deportivo de tu ayuntamiento, donde te informarán de las actividades
existentes en tu zona.