Formado por ciento sesenta dibujos de niños y sus familias, el muro sirve como testimonio del clima anti-inmigrante actual. En el evento estuvieron presentes el artista mexicano Gushsan y la escuela Our Lady of Guadalupe, galardonada con un donativo de 1,000 dólares «No más separaciones ni deportaciones familiares. Este fue el claro mensaje que pudo verse y leerse en los 160 dibujos que forman parte del muro «Mi Voz Cuenta», una iniciativa puesta en marcha por Curacao y su plataforma comunitaria Curacao Contigo, en apoyo a la comunidad inmigrante. En él decenas de niños y sus familias de escuelas de todo Los Angeles han podido plasmar lo que sienten respecto al clima político que se está viviendo en la actualidad mientras envían un mensaje de optimismo y esperanza a través de dibujos.»

Al evento, celebrado el 23 de marzo en la tienda de Curacao en South Gate, acudieron muchos de los niños que han participado en este interesante proyecto de la mano del artista mexicano Gushsan, quien les ha guiado en esta aventura creativa con varios talleres de pintura ofrecidos en la misma tienda. «Esta iniciativa me llamó mucho la atención desde el principio por poder ver cómo niños de 4 a 11 años son capaces de transmitir, a través de un dibujo, lo que ven en sus casas, los medios de comunicación y sus escuelas acerca de lo que está pasando en la frontera. Al final cada dibujo transmite una historia y eso ha sido lo realmente interesante». 

Teresa Villarreal, la directora de la escuela Our Lady of Guadalupe, tampoco faltó a la cita. Su escuela fue la que más dibujos presentó al proyecto, razón más que suficiente para que Curacao le otorgara una donación de 1,000 dólares. «Es un honor estar aquí hoy y poder recibir esta cantidad que será usada para continuar con las clases de arte que impartimos en nuestra escuela. Esta donación es una gran bendición».

Villarreal llegó acompañada por varias de las profesoras de Our Lady of Guadalupe y por una legión de niños dispuestos a contar el significado de sus dibujos. «Yo he pintado una bandera de Estados Unidos y he escrito que todos somos iguales», dijo Brandy Reyes de 14 años, una de las estudiantes de esta escuela ubicada en el este de Los Angeles. «Nadie es mejor que el prójimo por haber nacido aquí o en otro país».

A esta misma reflexión se sumó Teylez Pérez, vicepresidente de marketing y publicidad de Curacao, quien resaltó la esencia del proyecto y lanzó un mensaje de ánimo a toda la audiencia. «Lo importante es mantener la fe y seguir luchando. En Curacao sabemos que estos son momentos difíciles pero estamos esperanzados de que las cosas van a cambiar y que juntos vamos a hacer cosas muy importantes».

El muro «Mi Voz Cuenta» se expone en la actualidad en la tienda de Curacao en South Gate, ubicada en 8618 Garfield Avenue, para viajar próximamente a la Casa Blanca, en Washington DC, y poder seguir demostrando la fortaleza de la comunidad latina.