El lema para este año es: Invertir en las mujeres, acelerar el progreso.

En un mundo que se enfrenta a múltiples crisis que someten a las comunidades a una inmensa presión, lograr la igualdad de género es más vital que nunca. Garantizar los derechos de las mujeres y las niñas en todos los ámbitos de la vida es la única forma de asegurar el desarrollo sostenible.

Uno de los principales obstáculos para lograr la igualdad de género en 2030 es la alarmante falta de financiamiento con un abrumador déficit anual de 360.000 millones de dólares.

¡Es el momento para el cambio! Este 8 de marzo, súmate a la movilización en el Día Internacional de la Mujer bajo el lema «Invertir en las mujeres, acelerar el progreso” uniéndote a la conversación con la etiqueta #InvertirEnMujeres.

Estas son las cinco áreas que requieren una acción conjunta para no dejar a las mujeres atrás:

Invertir en las mujeres, una cuestión de derechos humanos

El tiempo se acaba. La igualdad de género sigue siendo el mayor reto en materia de derechos humanos.
Invertir en las mujeres es un imperativo desde la perspectiva de derechos humanos y la piedra angular para crear sociedades inclusivas. Los avances para las mujeres benefician a todo el mundo.

Avanzar hacia el desarrollo sostenible y una sociedad del cuidado

El actual sistema económico exacerba la pobreza, la desigualdad y el deterioro medioambiental, afectando de manera desproporcionada a las mujeres y más aún aquellas que se enfrentan a múltiples discriminaciones. Los movimientos de mujeres que abogan por modelos alternativos proponen avanzar hacia una sociedad del cuidado que preserve el medioambiente y la sostenibilidad, amplificando la voz de las mujeres.

Poner en marcha un financiamiento transformador para la igualdad de género

Según estimaciones recientes, el 75 por ciento de los países mantendrán los recortes en el gasto público en 2025 debido a los conflictos y al alza de los precios de los combustibles y los alimentos. La austeridad repercute negativamente en las mujeres ya que reduce el gasto público en servicios públicos esenciales, políticas de cuidados y protección social.

Acabar con la pobreza

Desde 2020, la pandemia del COVID-19, conflictos geopolíticos, desastres climáticos y turbulencias económicas han empujado a 75 millones de personas más a la pobreza severa.

Apoyar los feminismos que impulsan el cambio

Las organizaciones feministas lideran la lucha contra la pobreza y la desigualdad de las mujeres. Sin embargo, están abogando y trabajando casi sin recursos, ya que reciben un escaso 0,13 por ciento de la ayuda oficial para el desarrollo.