|María Simon

Tantas dietas que hay, desde la de las siete sopas hasta el licuado para (según) desintoxicar. El problema es que la mayoría funcionan. ¿Y porqué es problema? De eso quiero hablar en esta columna.
Para bajar de peso, es necesario consumir menos calorías de lo que se desgasta al día. Por ejemplo, si una mujer de 42 años de edad, mide 5’2” y pesa 150 libras, su taza metabólica activa es de 1,925 calorías al día. Si desea bajar de peso, tuviera que comer menos que eso. Como les mencioné en una columna anterior, se puede perder 1 libra por semana por cada 500 calorías al día que se eliminan. Entonces, ¿cual es el problema? Para allá voy…

Cuando uno reduce su consumo de calorías radicalmente, el cuerpo lo interpreta como un estado de crisis. Es decir, el cerebro le dice al metabolismo que se detenga porque piensa que la falta de consumo es por alguna sequía o hambruna. Además, el estrés causado por este “trauma” hace que el cuerpo suelte una hormona que se llama “cortisola” la cual es responsable por la retención de grasa corporal, especialmente en el área abdominal.

Por lo tanto, aunque al principio quizá se note una reducción de peso, tarde que temprano uno llega a su tope y deja de perder. Desafortunadamente, la mayoría de la pérdida de peso es solo agua. El peligro es que ahora se ha reducido la taza metabólica y está reteniendo grasa. Cuando regrese al consumo regular de calorías, aunque no sea en exceso, se corre el peligro de no sólo recuperar el peso que se había perdido, sino hasta subir otras libritas de más ya que es mucho más fácil reducir su taza metabólica que aumentarla.

Por otro lado, el ejercicio causa que el cerebro suelte hormonas que se llaman endorfinas, las cuales le dicen al cuerpo que está feliz y que todo va bien. Esto causa que la taza metabólica siga marchando o hasta se acelere. No estoy diciendo que coman lo que quieran y sólo hagan ejercicio. Más bien, mi recomendación es comer saludable, ni de más ni de menos, e incluir 30 a 60 minutos de ejercicios al día, 5 días por semana, ya que es la forma más saludable de bajar de peso y mantenerlo.