Estudio revela que más de la mitad de los estudiantes latinos rurales que no asisten a programas después de clases se inscribirían en ellos si hubiera programas disponibles

 WASHINGTON, DC — Las comunidades de color y familias de bajos ingresos de las comunidades rurales tienen niveles extremadamente altos de demanda insatisfecha por los programas de aprendizaje después de clases y de verano. Cincuenta y siete porciento de los niños latinos de las áreas rurales que no participan en un programa después de clases lo harían si hubiera un programa disponible, dicen sus padres. Lo mismo es cierto para 47% de los niños en general que viven en las áreas rurales y 55% de los niños latinos del país que viven en comunidades de todo tamaño. Un robusto cuerpo de evidencia demuestra mejoras en la asistencia y participación en la escuela, en las calificaciones, en la conducta y más entre los niños que participan en los programas después de clases.

El estudio, Demanda en aumento, crecientes barreras: tendencias que están moldeando el aprendizaje después de clases y de verano en las comunidades rurales, reveló que solo 11% de los niños de las áreas rurales están matriculados en un programa después de clases. Esto representa 1.15 millones de niños que viven en las áreas rurales, una reducción en comparación con 1.19 en el 2014. La reducción es un reflejo de las tendencias nacionales a medida que los fondos públicos para los programas después de clases no son suficientes para satisfacer la demanda. Por cada niño de las áreas rurales que asiste a un programa después de clases hoy, cuatro más están esperando poder matricularse. Entre los niños latinos de las áreas rurales, 12% está matriculado en un programa después de clases. Nueve de cada diez padres de familia latinos (90%) están satisfechos con el programa después de clases al que asiste su niño.

La necesidad insatisfecha por los programas de aprendizaje de verano también es alta entre las familias de color de las áreas rurales. Siete de cada diez padres de familia latinos (69%) que tienen niños que no asisten a un programa de aprendizaje de verano dicen que matricularían a su niño si hubiera un programa disponible, una cantidad significativamente mayor que el 54% de los padres de las áreas rurales en general. Demanda en aumento, crecientes barreras se basa en una encuesta de Afterschool Alliance que a cargo de Edge Research y que respondieron familias con niños. 

“Demasiados estudiantes de color de las áreas rurales no tienen acceso a los programas de aprendizaje después de clases y de verano que sus padres desean para ellos”, dijo la directora ejecutiva de Afterschool Alliance, Jodi Grant. “Nuestro estudio revela que los padres de familia reconocen el valor de los programas después de clases. Debemos aumentar el acceso tanto a los programas después de clases como a los programas de verano para que más estudiantes se puedan beneficiar del apoyo que proporcionan. Todos los estudiantes, sin importar el tamaño de su comunidad, su raza o los ingresos de su familia, necesitan estos programas. A medida que salimos de la pandemia, los programas de aprendizaje después de clases y de verano serán incluso más importantes para ayudar a los niños y jóvenes a aprender y prosperar”.

Demanda en aumento, crecientes barreras se basa en una encuesta que respondieron más de 31,000 familias de EE. UU., incluyendo 9,690 hogares de las áreas rurales, 899 de los cuales eran latinos. Incluye hallazgos nacionales provenientes de encuestas más pequeñas que respondieron padres de familia y proveedores de los programas realizadas en el 2020 y en el 2021 por Edge Research. Algunos de los resultados clave son:

  • Las comunidades de color de las áreas rurales y las familias de bajos ingresos de las áreas rurales tienen los niveles más altos de demanda insatisfecha por los programas después de clases. Cincuenta y siete porciento de los niños latinos de las áreas rurales, 59% de los niños afroamericanos de las áreas rurales y 57% de los niños asiático-estadounidenses, nativos de Hawaii y de las Islas del Pacífico (AANHPI) no tienen acceso a los programas después de clases que sus padres desearían para ellos, en comparación con el 47% de los niños rurales en general. Lo mismo es cierto para 52% de los niños de las áreas rurales de las familias de bajos ingresos.
  • El costo y el transporte son barreras significativas que evitan que muchos padres de familia de las áreas rurales matriculen a sus hijos en un programa después de clases. Más de la mitad de los padres de familia latinos de las áreas rurales (55%) dicen que el costo es una razón importante para no matricular a su hijo, 56% dice que no tenían una forma segura de que su hijo vaya al programa y regrese a la casa y 51% dice que no hay programas disponibles en su comunidad. Tanto la falta de una forma segura de llegar a los programas y regresar a su hogar y la falta de programas disponibles son más altas en general entre los padres de familia de las áreas rurales.
  • El costo de los programas de las áreas rurales es más bajo y las opciones son más escasas. El costo promedio semanal de asistir a un programa después de clases que reportaron los padres de familia de las áreas rurales es $69.30 en comparación con el promedio nacional de $99.40 y el promedio que pagan las familias que no viven en las comunidades de las áreas rurales de $106.90. Los programas de verano también cuestan menos en las comunidades rurales. Menos padres de familia de las áreas rurales que los de las áreas urbanas y suburbanas reportan que el programa después de clases de sus hijos ofrece clases de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés), pero más padres de familia de las áreas rurales reportan tener acceso a más programas que ofrecen STEM ahora que en el pasado.
  • Los programas después de clases de las áreas rurales mejoraron durante la pandemia para apoyar a los estudiantes y a sus familias. En el verano del 2021, 84% de los programas de las áreas rurales estaban abiertos físicamente de alguna forma y más de 9 de cada 10 estaban ofreciendo enriquecimiento académico, actividades al aire libre y tiempo para que los estudiantes interactuaran con sus compañeros mientras que dos tercios estaba sirviendo bocadillos o comidas. Treinta y siete porciento de los programas de las áreas rurales reportaron tener una lista de espera en la primavera y 45% dijo tener una lista de espera este verano. 
  • La gran mayoría de los padres de familia de las áreas rurales apoyan el uso de fondos públicos para los programas de aprendizaje después de clases y de verano. Ochenta y seis porciento de los padres de familia latinos de las áreas rurales apoyan el uso de fondos públicos para los programas después de clases en las comunidades que tienen menos oportunidades para los niños y los jóvenes; 88% apoya el uso de fondos públicos en oportunidades de aprendizaje de verano.

El nuevo estudio incluye una serie de recomendaciones. Entre ellas crear conciencia entre el público a través de esfuerzos de difusión coordinados sobre la necesidad de tener más programas después de clases en las comunidades rurales; mejorar la accesibilidad de los programas después de clases en las comunidades rurales; realizar más estudios para comprender mejor lo que piensan sobre los programas después de clases los padres de familia de color de las áreas rurales y aumentar el apoyo general que reciben los programas después de clases de las áreas rurales.

Algunos hallazgos de Demanda en aumento, crecientes barreras: tendencias que moldean el aprendizaje después de clases y de verano en las comunidades rurales se basan en la encuesta Estados Unidos después de las 3PM, una encuesta nacional representativa que respondieron adultos escogidos al azar que viven en Estados Unidos y que son padres o tutores legales de un niño en edad escolar que vive con ellos. Un total de 31,055 hogares y casi 59,983 niños fueron encuestados en inglés o español entre el 27 de enero y el 17 de marzo de 2020. Casi 10,000 participantes (9,690) reportaron que viven en un “área rural/pueblo pequeño”, incluyendo 899 latinos. El margen de error general de las cifras a nivel de los niños y de los hogares es +/- < 1 porciento. La información fue recopilada por Edge Research.

 

Demanda en aumento, crecientes barreras: tendencias que están moldeando el aprendizaje después de clases y de verano en las comunidades rurales recibió el apoyo de Walton Family Foundation. La encuesta Estados Unidos después de las 3PM fue posible gracias al apoyo de New York Life Foundation, Overdeck Family Foundation, The Wallace Foundation, S.D. Bechtel, Jr. Foundation, Altria Group y Walton Family Foundation, así como de Charles Stewart Mott Foundation.

El estudio Estados Unidos después de las 3PM completo y las cifras correspondientes están disponibles en www.afterschoolalliance.org