El agua es el elemento vital más importante para el ser humano, ya que se encarga de poner en marcha las funciones básicas del organismo. El cuerpo está compuesto por un 50 a 70 por ciento de agua, cantidad que varía en hombres y mujeres, ya que ellas tienen mayor tejido adiposo, el cual no requiere de tanta agua.

Es importante mencionar que no solo por el sudor se pierden líquidos, sino también a través de la digestión de los alimentos y su metabolización. Incluso al respirar se pierde hasta un 20 por ciento de agua. Cuando este líquido hace falta, el organismo comienza a mandar ciertas señales al cuerpo que ponen sobre aviso su deficiencia.

Piel seca, dolor de cabeza y cuerpo, aumento de apetito, estreñimiento, infección de orina, son algunos de los signos de alerta si el cuerpo presenta deshidratación.