Dispensarios de mariguana, refugios para homeless y seguridad, dominan el debate
La cortesía y las buenas maneras características del trato entre miembros del cabildo en las sesiones del ayuntamiento de la ciudad se dejaron a un lado, en cambio los aspirantes a reelegirse o a ocupar un puesto dentro del concilio de la ciudad se dijeron lo que piensan unos de otros, incluso lanzando acusaciones de tráfico de influencias al alcalde de la ciudad Miguel Pulido. El debate fue llamado: “Una Tarde con los Candidatos”.
Los temas que dominaron el debate precedido por una serie de preguntas y respuestas de la audiencia, compuesta de una centena de asistentes el pasado miércoles 17 de septiembre en el centro de operaciones del Rancho Santiago Community College District, fueron la creación de un refugio para indigentes en el lado Este de la ciudad, la autorización de permisos para la operación de dispensarios de mariguana medicinal, y el cuestionamiento sobre el verdadero estatus de la seguridad pública e imagen de Santa Ana.
El choque más frontal del debate lo provocó Román Reyna, candidato a la alcaldía de Santa Ana, quien señaló que el alcalde Miguel Pulido está bajo investigación del Fiscal del Distrito de Orange County, y que cuando la investigación esté terminada “se le van a poner cargos”, expresó el concejal Reyna que representa al Distrito 5 de la ciudad.
Reyna se refiere a una presunta venta de influencias con un contratista y terrateniente de la ciudad, quien presuntamente vendió al alcalde Pulido una propiedad a$200,000 por debajo de su valor recibiendo a cambio, según el récord público y varias notas de la prensa local sobre el asunto, un contrato para proveer partes de automóviles a la ciudad.
El alcalde Pulido en su oportunidad prefirió no responder las acusaciones, en su lugar trazó una imagen de progreso en la ciudad por los pasados 20 años bajo su liderazgo.
El tema de un albergue para indigentes en la ciudad de Santa Ana ocasionó también división entre candidatos, pues mientras concejales como David Benavides y Román Reyna respaldan la medida, la concejal Michel Martínez insiste en oponerse, pues mientras los primeros aseveran que mientras otras ciudades del condado rechazan tener refugios, “Santa Ana hará algo diferente al status quo enfrentando el problema permitiendo el albuergue”, Martínez considera que debe ponerse una moratoria al refugio hasta incluir el proyecto en el Plan General de la ciudad.
La imagen de la ciudad, particularmente en lo referido a la seguridad pública, fue otro tema de tensión entre candidatos, pues mientras el alcalde Pulido pone de muestra el auge de la vida nocturna con bares y restaurantes en el centro de la ciudad como señal de revitalización y confianza en la ciudad, diciendo “ya no estamos preocupados de que caigan balas del cielo como antes”, sus críticos aseguran que esa es una “visión rosa” de lo que pasa en la ciudad, pues siguen habiendo crímenes violentos.