hay que defenderse
Tomarse las cosas con calma puede hacer tu vida más fácil, pero si nunca te defiendes, te será difícil obtener lo que quieres o necesitas, y esto puede llevarte a sentirte inútil.

Una regla, sin importar cuál sea la situación: siempre comienza con “Yo” declaraciones como “Yo siento…” o “Me preocupa… ”, dice Helene Rothschild, una terapeuta matrimonial y familiar de San José, California. De ese modo, asumes la res- ponsabilidad de lo que sientes en lugar de culpar a otro.

Otras estrategias dependen de las circunstancias… Ten en cuenta estas situaciones comunes y los modos en que puedes expresar tus sentimientos sin poner en peligro tus relaciones:

Situación conflictiva:  Tu compañero(a) de trabajo no cumple con el  trabajo que le corresponde realizar. Solución: Sé claro sobre lo que necesitas que haga si no enfrentas el problema, tu resentimiento crecerá. Hazlo de manera amable, primero dile los aspectos positivos de su trabajo pero luego expresa exactamente lo que quieres que haga.   Ejemplo: “Está muy bien que estés trabajando en el proyecto X. También necesito que me ayudes con Y y Z. ¿Lo podrás tener terminado para el viernes? ¡Gracias!” Ten cuidado en decir “pero” luego de enunciar el aspecto positivo, según Rothschild esto podría ser contraproducente.

Cuando no especificas lo que quieres (si por ejemplo dices: “Desearía que hicieras más”), las personas no siempre saben lo que están haciendo mal y pueden llegar a sentirse atacadas. En cambio, cuando uno es claro, el mensaje se entiende y esto preserva las amistades.

Situación conflictiva: Tu esposo(a), la persona que mantiene a la familia, está realizando muchos gastos.
Solución: Realiza preguntas con final abierto. El dinero puede ser un tema delicado, por eso, Rothschild sugiere que establezcan “una día y una hora” para discutir el tema cuando ambos puedan concentrarse y escucharse. Por ejemplo: “Estoy preocupado por el dinero que estamos gastando, ¿Te parece bien que el sábado nos pongamos a sacar cuentas?”

Cuando hablen sobre presupuesto, expresa tus preocupaciones en forma de preguntas con final abierto, como: “¿Cómo podemos ahorrar más dinero?”