El concepto de brecha digital viene comúnmente ligado a la posibilidad de acceso a las tecnologías de la información. Existen grupos sociales, clases, etnias, incluso países o continentes enteros, que tienen mayores posibilidades de acceso a las tecnologías que otros.

El propio concepto en sí es importantísimo, sobre todo en la sociedad moderna, pues permite delimitar que grupos o personas tienen posibilidad de acceder a las tecnologías de la información (comúnmente asimilado como el acceso a internet), y quienes no. En la actualidad esta diferencia puede ocasionar unos trastornos sociales, económicos y personales que crean una discriminación entre quienes tienen acceso y quienes no.

La definición de brecha digital viene planteada por primera vez en los años 70, considerando la brecha existente entre los países desarrollados y los países del tercer mundo. El acceso a las tecnologías permitiría a los países desarrollarse tanto económica como socialmente, por lo que la eliminación de esta es uno de los principales objetivos de las organizaciones internacionales.

Según las Naciones Unidas, la brecha digital se puede manifestar de diversas formas: en primer lugar como un problema de acceso: como ya hemos dicho hay personas que pueden acceder y otras que no. En segundo lugar, por la capacidad de usarlas, esto es, si una persona sabe utilizar la tecnología o no. Por ultimo, también se considera un factor en la brecha digital el uso que cada usuario hace de las tecnologías. Este último factor es si cabe el más personal, considerándose que existe una brecha digital entre aquellos que usan las tecnologías de manera coherente, moderada y con un fin determinado, a aquellas que lo hacen de manera indiscriminada, descontrolada y sin fin último. Pero también este factor se refiere a las posibilidades de cada usuario de acceder a ciertos recursos disponibles (por ejemplo, en muchos paises existe limitaciones a la hora de acceder a ciertas páginas y contenidos). Mientras el primer factor tiene como motivo primero las diferencias socioeconómicas, el segundo y el tercero dependen para muchos autores en gran medida del propio individuo y de su actitud frente a las innovaciones y las TIC.

La brecha digital requiere de políticas activas para su superación. El desarrollo económico, la educación en el uso de Tecnologías de la Información, y sobre todo, la individualización del problema. Muchos economistas y sociólogos opinan que la superación de la brecha digital es utópica, pues solo podrá eliminarse mediante la eliminación de la diferencia de clases, pero lo cierto es que poco a poco las TIC se están universalizando y se han realizado grandes progresos en ese campo, aún cuando la brecha existe y continúa siendo evidente entre países desarrollados y los tercermundistas, asi como entre diferentes clases sociales.