Servicios Miniondas/FarándulaUSA
Primera visita de un presidente de EU a La Habana en 88 años. No se espera un encuentro con Fidel Castro, dice asesor de seguridad
El presidente Barack Obama coronará su histórica iniciativa de restablecer relaciones con Cuba al viajar a la isla el próximo 21 de marzo, en lo que será la primera visita presidencial estadunidense en 88 años, y con la cual busca consolidar sus avances para desmantelar una política de aislamiento de más de medio siglo. Obama viajará a La Habanacon su esposa, Michelle, el 21 y 22 de marzo, donde se reunirá con el presidente cubano, Raúl Castro, después de que ambos sorprendieron al mundo a finales de 2014 al anunciar su acuerdo de restablecer relaciones diplomáticas y promover el comercio y otros intercambios.
El próximo mes viajaré a Cuba para promover nuestro progreso y los esfuerzos que pueden mejorar la vida del pueblo cubano, escribió Obama en su cuenta de Twitter, después de que la Casa Blanca anunció oficialmente el viaje en un comunicado de prensa. Las declaraciones del presidente y su equipo subrayaron las preocupaciones estadunidenses sobre los derechos humanos en Cuba y las diferencias que existen entre ambos gobiernos. Obama reiteró que éstas se presentarán directamente con su contraparte.
Ben Rhodes, asesor asistente de seguridad nacional de la Casa Blanca, comentó a reporteros que se reunirá con el presidente cubano, pero no espera un encuentro con Fidel Castro. A la vez, informó que Obama se reunirá con activistas de la sociedad civil y cubanos de varias esferas, y que seguramente buscará una oportunidad para dirigirse al pueblo cubano. Rhodes indicó que aunque reconocen algunos avances en la isla, francamente, siempre vamos a tener diferendos con este gobierno porque tienen un sistema político diferente. Insistió en que el gobierno cubano puede mejorar las condiciones para el pueblo cubano y ser parte de la evolución de la isla.
Cuba
Los avances en la relación desde que Obama y Castro anunciaron sus intenciones incluyen la reapertura de sus respectivas embajadas, la ampliación de viajes e intercambios de negocios; Washington retiró a Cuba de su lista de estados que patrocinan el terrorismo, se anularon los límites en el envío de remesas y se anunciaron una serie de iniciativas empresariales en turismo, telecomunicaciones y manejo de tarjetas de crédito, y apenas la semana pasada se anunció un acuerdo para restablecer vuelos directos entre ambos países. Esta semana la secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, y una delegación de contrapartes cubanos encabezada por el ministro de Comercio, Rodrigo Malmierca, se reunieron en Washington para ampliar estas relaciones.
Pero todo esto se ha hecho de acuerdo con órdenes ejecutivas de Obama, ya que el bloqueo económico permanece en vigor, y sólo el Congreso puede levantarlo, algo que por ahora es casi imposible por el control de la legislatura que tienen los republicanos.
El viaje, justo en una coyuntura electoral presidencial en este país, de inmediato se volvió tema en la pugna política. Como era de esperarse, los dos precandidatos presidenciales republicanos cubanoestadunidenses condenaron el anuncio. El senador Ted Cruz dijo que Obama, en su viaje, actúa como un apologista del régimen cubano y que era un error. El senador Marco Rubio afirmó que como presidente jamás visitará la isla de sus padres si no es una Cuba librey acusó que el régimen cubano es tan opresivo como siempre.
Pero la vieja posición anticastrista es cada vez más minoritaria en este país, tanto en círculos políticos como empresariales. Más aún, por primera vez la mayoría de estadunidenses (54 por ciento) tiene una percepción favorable de Cuba, según una encuesta anual de Gallup sobre el tema difundida esta semana. En 1996, el primer año en que sondeó este tema, sólo 10 por ciento opinaba favorablemente de la isla.
Fuente: William C. Velásquez Institute, Democracy Now!, La Jornada, El País, BBC, Et. Alius.
Foto: Cortesía  William C. Velásquez Institute