Luis Manuel de la Teja-Corresponsal en México Miniondas/FarándulaUSA

Cruz Azul rescata el empate en juego plagado de emociones, errores y goles

Hacía tiempo que Cruz Azul no mostraba sangre, sudor y mucho coraje ante su rival capitalino América. Hacía mucho tiempo que la Máquina no mostraba tenacidad y garra para levantar un partido que parecía liquidado cuando Oribe Peralta puso el 3-1, sin embargo, el propio América se encargó de revivir al rival con su eterna indisciplina y los Celestes consiguieron un 3-3 con sabor a triunfo la tarde del sábado en el Estadio Azteca que registró una buena entrada de poco más de 70 mil aficionados.

De la mano de «Chaco» Giménez, el Cruz Azul ahora sí hizo lo increíble para bien, pues empató en tiempo de compensación con un golazo de Joao Rojas y le permitió al «Jefe» Boy sacar todo el coraje y el gusto por el resultado, en un juego que para muchos daban por perdido para el visitante.

chaco

Boy bailó, festejó y hasta un par de mentadas de madre lanzó al aire. Benedetto las tomó personales y el encuentro terminó en un connato de bronca que provocó la expulsión del DT cementero y de Gerardo Torrado. Sin embargo eso “prendió” a la afición visitante y apoyó como nunca a su equipo. Esa inyección de coraje y orgullo era lo que le hacía falta a Cruz Azul desde la banca para no dar perdido un encuentro que rescato un punto pero con mucho orgullo.

Desde un principio, Cruz Azul mostró coraje con el gol del «Conejo» Benítez apenas al minuto 2. Las cosas se ensombrecieron aún más para Nacho Ambriz que veía como Moisés Muñoz y Benedetto se iban del partido lesionados.

Y fue en ese momento, cuando parecía que todo estaba servido para que Cruz Azul arrollara a su rival que poco o nada mostraba al ataque, sin embargo, el árbitro Peñaloza marcó un muy dudoso penal por supuesta mano de Mendoza, la cual nunca fue pues el esférico le rebota al jugador en el muslo y posteriormente viene el contacto. Error garrafal del central y el empate para el conjunto local.

Osvaldo Martínez cobró y América revivió, pero sobre todo lo hicieron los «fantasmas». Pablo Aguilar consiguió el 2-1 con fortuna y los locales le dieron la vuelta tan rápido como solo puede hacerlo ante los celestes.

Vino entonces el segundo tiempo y un golazo azulcrema. Sambueza, Darwin, Osvaldo y Peralta se combinaron para poner el 3-1 que parecía matar el partido, aunque no el eterno mal de la indisciplina que una vez más volvió a ser presa en el conjunto azulcrema.

Oribe Peralta y Darwin Quintero se fueron expulsados por agresiones y dejaron a las Águilas con 9, además de que la entrada de Vuoso y «Chaco» Giménez -dos jugadores con pasado azulcrema- le cambiaron la cara al equipo de Boy y consumaron un regreso que más que un punto parece darle a Cruz Azul argumentos extrafutbol para ilusionarse y demostrar en los siguientes encuentros que tiene material humano para dar mejores actuaciones.

América pecó una vez más con la indisciplina y la falta de manejo de partido cuando tenía el marcador con dos goles de ventaja; por su parte a Cruz Azul le hacía falta un técnico con personalidad, carácter y mucho temperamento para mandar a su gente al frente y poder alcanzar en el resultado aunque debe de trabajar más en el aspecto mental para que no vuelvan a ocurrir desatenciones como la del segundo gol de América donde defensa y arquero dejaron que Pablo Aguilar rematara un balón que en apariencia no tenía nada de peligro y terminó recogiéndolo Corona de su meta.

Partidazo en el Azteca donde la afición de Cruz Azul salió contenta por la hazaña y estuvo a nada de llevarse el Clásico Joven en casa de los emplumados.

Fuente: Miniondas/FarándulaUSA

Foto: Corresponsalía en México – Miniondas/FarándulaUSA