Elecciones Parlamentarias en Venezuela

Ya era hora que el pueblo venezolano viera la luz al final del túnel. Eso es lo que se augura con los arrasadores resultados del pasado 6 de diciembre de este 2015, donde la oposición ganó la mayoría absoluta con los 112 diputados electos, tras una ardua campaña de concientización para que sus compatriotas decidieran por el ‘Sí’ al cambio.

¿Qué quiere decir esto? Que a partir del 5 de enero del 2016 los nuevos diputados de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) tendrán la valiosa oportunidad de, entre otras medidas, intervenir en el control de precios, remover magistrados y diputado, y aprobar un proyecto de reforma constituyente. Con esto último se eliminaría la reelección indefinida de la República Bolivariana de Venezuela. 

Todo ser humano por derecho merecemos vivir dignamente, estemos donde estemos.  Contar con vivienda digna, tener acceso a la educación, a atención médica y a alimentos. Y estas últimas dos cosas, por años los venezolanos han carecido enormemente.

No podemos imaginar cómo familias venezolanas se pueden ir a descansar día a día después de una ardua jornada de trabajo, sabiendo que sus alacenas y refrigeradores están vacíos,  y peor aún pensar que para llevar esos alimentos a su mesa, el siguiente día, deberán hacer enormes filas sin importar las inclemencias del tiempo.  Para ellos, lo importante, pese al cansancio y al enorme sacrificio, es llegar a su objetivo y adquirir  lo básico: leche, arroz, harina, pollo, artículos de limpieza, entre otros productos de primera necesidad.

En ese país Sudamericano, no se hacen filas por gusto como las que vemos con frecuencia en la Unión Americana, donde jóvenes o aficionados a la tecnología son capaces de esperar horas en una línea o acampar un día antes,  para adquirir el famoso iPhone 6 plus, por ejemplo. O inclusive, como acaba de ocurrir en pasados días, que en innumerables salas de cines de este país, se presenciaron enormes filas de fanáticos para ver el estreno del séptimo episodio de la tan esperada La Guerra de las Galaxias o Star Wars: The Force Awakens.

Aquí el sacrificio no es tal, porque estos aficionados están ahí por voluntad propia, sin pasar hambre, tal vez sí algo de frío o calor, pero lo compensan con lo que adquirirán considerándolo como un lujoso premio. Por lo tanto,  entre las filas que hace un venezolano para conseguir alimentos para él y su familia, y las que hacen los estadounidenses para obtener o formar parte de algo novedoso, definitivamente, no hay punto de comparación.

Por ello, tras los resultados de las elecciones parlamentarias del 6 de diciembre, donde la oposición adquirió el 56,2% de los votos (7,707.422) luego de su ardua lucha por un cambio en su país, este día toda Venezuela se convirtió en una verdadera fiesta; gritos de júbilo, música, banderas hondeando, corazones que palpitaban de alegría al sentir que ya pronto podrían ver a su país caminar por la senda de la paz y de la justicia.

Con respecto a los resultados, analistas políticos señalan que más que un triunfo para la oposición, ésto fue un voto de castigo para el oficialista partido de la Revolución Bolivariana. “Los ciudadanos están cansados de la escasez de alimentos y de medicinas. Se está viviendo un caos en ese país”, dicen.

Es un hecho que el pueblo de Venezuela ha sufriendo un deterioro físico y emocional con las medidas adoptadas por el régimen chavista, desde hace más 17 años, pero en esta ocasión, una gran mayoría de sus simpatizantes le dijo muy claro al gobierno en el poder: “¡Ya basta!  ¡Merecemos estar mejor! ¡Ya no más palabrerías vanas e ideologías que nos condenan a sobrevivir, en lugar de dignificar nuestra existencia!”

Y recordemos aquí las declaraciones del principal líder opositor Henrique Capriles, durante su primera rueda de prensa luego de darse a conocer el triunfo de la coalición MUD. “Quiero reiterar tres palabras frente a la victoria: humildad, madurez y mucha serenidad”. Y subrayó que “los venezolanos derrotaron masivamente al miedo”, al acudir a las urnas a votar.

Por ello, enhorabuena a todos los venezolanos que valientemente alzaron su voz mediante su voto. Porque esta vez, afortunadamente ¡el voto sí contó! y  puede ser una gran diferencia en la vida de sus ciudadanos.