En una cita tan solemne como la toma de posesión de este miércoles, Lady Gaga ha conseguido eclipsar al presidente Joe Biden, a su esposa Jill Biden, a la vicepresidenta Kamala Harris e incluso a las divertidas manoplas del senador demócrata Bernie Sanders con el atuendo que se enfundó para cantar el himno nacional estadounidense.

La actriz y cantante es un icono vivo de moda y ha sabido ajustar su estilo a cada etapa de su carrera, pasando de los vestidos de carne al glamour de la era dorada de Hollywood y regresando al grunge o al punk en ocasiones puntuales en su faceta de estrella de la música. Sin embargo, la inauguración presidencial exigía una etiqueta diferente a la de la alfombra roja y ella no ha decepcionado con un diseño de Alta Costura de Daniel Roseberry, director creativo de Schiaparelli.

La parte de arriba era pura sobriedad, con una ajustada chaqueta de manga larga que contrastaba con la voluminosa falda de un intenso color rojo que partía de la cadera. A nadie se le ha pasado por alto que la artista llevaba un broche de un pájaro dorado a la altura del corazón y la esfera virtual no ha tardado en especular con que se trataba del sinsajo que la heroína Katniss Everdeen convertía en un símbolo de rebelión contra una dictadura tiránica en las películas de ‘Los juegos del hambre’.

Ahora Gaga ha aclarado por Twitter que no era un sinsajo, sino una paloma que portaba una rama de olivo en el pico, y que efectivamente había elegido esa joya con la intención de mandar un mensaje de unidad. «Ojalá seamos capaces de hacer las paces entre nosotros», ha añadido.

 


Foto Crédito: Bang Showbiz Lady Gaga en la toma de posesión de Joe Biden

Fuente: msn entretenimiento – Bang Showbiz