P- Tía, tía tía Lechis las cosas como son, las mujeres a la cocina y los hombres a trabajar. Soy un señor cansado de ver las cosas al revés. Ya diles algo, para que mi esposa también se de cuenta. ¿Qué hago?

C-Señor cansado, le agradezco tanto que se haya puesto en contacto conmigo, yo le voy a decir lo que he venido viendo durante muchos años. A pesar de que el hombre y la mujer tienen sus propios roles en la vida por su misma naturaleza, los tiempos han cambiado y las cosas han cambiado. La forma de vivir hoy es otra y al ser más difícil llevar dinero a casa, las mujeres también han salido a trabajar y eso ha hecho crezca la necesidad de que los hombres participen más en casa si quieren calidad de vida y vivir bien en familia. El trabajo que nunca se acaba, que no se paga y muchas veces ni se agradece, es el de la casa. Tómese un momento para ver las cosas con la cabeza.