Con un sonido que remite a una cantina en medio del desierto, saxofones y guitarras con reverberancia, Lila Downs nos lleva a una noche solitaria en medio de la cuarentena con su nueva canción benéfica “El silencio”. En algunas poblaciones de su natal estado sí se está aplicando el toque de queda. En otras los policías municipales vigilan el acceso.

Para Downs esta experiencia no es del todo extraña porque cuando era niña vivió otros toques de queda. Estar obligados a permanecer en casa sirve para “hacer los remiendos en todos los sentidos”, dijo Downs refiriéndose a los asuntos personales pendientes que requieren reflexión.

En su caso, los remiendos también son literales, pues con más tiempo en casa ha podido retomar su viejo gusto por el bordado y la costura. “A mí me encanta coser mis trajes y mis huipiles, a veces hago crochet y esas cosas que son bien extrañas de hacer. Ya hace años que no había agarrado un gancho y me había puesto a hacer una cadenita, eso me encantó”, dijo.