En el 2010, había aproximadamente 17.5 millones de trabajadores menores de 24 años, equivalentes al 13% de la fuerza laboral. Los trabajadores jóvenes tienen altas tasas de lesiones ocupacionales, que en parte se explican por una alta frecuencia de peligros de lesiones en los lugares de trabajo en los que generalmente laboran (como peligros en entornos de restaurantes asociados con pisos resbalosos y el uso de cuchillos y otros utensilios de cocina). La falta de experiencia y de capacitación sobre seguridad también pueden aumentar los riesgos de lesiones para los trabajadores jóvenes. Además, para los trabajadores más jóvenes, aquellos en escuela secundaria media y superior, puede haber factores biológicos y psicosociales que aumentan las tasas de lesiones, como que no tengan el tamaño, la fortaleza ni la capacidad cognitiva necesarios para manejar equipos agrícolas como tractores.

En el 2009, 359 trabajadores menores de 24 años murieron por lesiones relacionadas con el trabajo, entre ellos 27 menores de 18 años. Durante el periodo de 10 años entre 1998 y el 2007, hubo un promedio anual de 795,000 lesiones no mortales de trabajadores jóvenes que fueron atendidos en hospitales en los EE. UU. La tasa de lesiones ocupacionales de trabajadores jóvenes atendidos en salas de emergencias fue aproximadamente dos veces más alta que la de los trabajadores de 25 años o más. Uno de los objetivos de la campaña «Gente Saludable» del Servicio de Salud Pública de los EE. UU. busca reducir en un 10% para el 2020, las tasas de lesiones ocupacionales de trabajadores adolescentes de 15 a 19 años, que son tratadas en salas de emergencias; esto con respecto a la tasa del 2007 de 4.9 lesiones por cada 100 trabajadores de tiempo completo.