La Selección mexicana de fútbol refrendó su estatus de «Gigante de la Concacaf»  al derrotar 1-0 al combinado de Estados Unidos en la final de la Copa Oro para así proclamarse campeón del certamen.

En un partido que tuvo emociones en ambos arcos al tener dominio alterno, fue una gran genialidad de Raúl Jiménez quien sirvió de ´taquito´ a Jonathan Dos Santos para definir de pierna izquierda y lograr el único gol de la noche.

En los primeros 45 minutos Estados Unidos tuvo las más claras oportunidades, con un Christian Pulisic y Jozy Altidore que se asociaron en diversas ocasiones para generar peligro, que entre sus errores en la definición y las intervenciones defensivas de Ochoa y la saga mexicana, lograron sacudir el peligro.

En la parte complementaria las emociones continuaron con dos selecciones que que no escatimaron y salieron a buscar el arco rival y fue México quien se llevó el premio tras una gran jugada individual de Rodolfo Pizarro que sirvió para Jiménez que este a su vez prolongó de taquito para la llegada de Jonathan Dos Santos que con un ´cañonazo´ envió el balón al fondo.

La escuadra de las barras y las estrellas adelanto líneas e intentó marcar el gol del empate pero la figura de Guillermo Ochoa se hizo presente para volver a ser factor determinante.

Tras el silbatazo final, el júbilo se desató en la tribuna, que pese a ser México el visitante, las gradas se pintaron de verde blanco y rojo en Chicago Illinois.