Richard Williams, un animador británico-canadiense ganador del Oscar cuyo conejo en ¿Quién Engañó a Roger Rabbit? contribuyó a difuminar los límites entre el mundo animado y la realidad, ha muerto en Inglaterra, informó su hija. Falleció de cáncer a los 86 años.
“Siguió animando y escribiendo hasta el día que murió”, dijo su hija Natasha Sutton Williams.

La carrera de Williams abarcó la Edad de Oro de la Animación, que desapareció gradualmente entre los años 50 y 60, así como el surgimiento de la animación asistida por computación en los 90.

Su obra más festejada sigue siendo la de director de animación de “Roger Rabbit”, una película de 1988 que unió el cine en vivo y los dibujos animados de todos los tiempos, un proceso que incluye la laboriosa inserción de personajes animados en cada cuadro y complicados efectos de iluminación.

El resultado (una disparatada comedia negra en donde los dibujos animados y los humanos interactúan fluidamente frente a un fondo animado) fue un éxito comercial y crucial que ayudó a revitalizar el cansado departamento de animación de Disney.