Servicios Miniondas/FarándulaUSA

El transporte oculto u ostensible de armas expone a los propietarios de edificios comerciales y residenciales a un inmenso riesgo financiero. Según el National Gun Victims Action Council (NGVAC), para eliminar el riesgo deben exhibirse carteles de «No se permiten armas»

Cuando se derrama líquido en el piso de un supermercado, los empleados se apresuran a secarlo. Ninguna organización sirve el café tan caliente que no se pueda beber, y la mayoría ofrece «mangas» para evitar que se quemen las manos. ¿Por qué? No hay leyes que obliguen a las empresas a hacer estas cosas.

La razón es que hay un estándar de cuidado del derecho común que exige a los dueños de propiedades –y a las entidades que alquilan estas propiedades– que ofrezcan un ámbito seguro a sus empleados, visitantes y clientes. La no satisfacción del estándar de cuidado de derecho común ha dado como resultado inmensas indemnizaciones financieras contra dueños de propiedades.

Ahora, una importante firma jurídica internacional de bienes raíces, finanzas y litigios ha elaborado un memorando de investigación sobre gestión de riesgos relacionados con las armas de fuego, a pedido de Elliot Fineman, CEO del National Gun Victims Action Council (Consejo de Acción Nacional de Víctimas de las Armas; NGVAC, por sus siglas en inglés). Mayer Brown LLP advierte que «el dueño de una propiedad que no haya puesto los carteles [que indican que no se permiten armas]… enfrentará el argumento de que era totalmente previsible» que se produjeran hechos de violencia, daños o muertes por armas de fuego, «dado que no prohibieron su transporte oculto».

Los contratiempos que podrían exponer judicialmente a los dueños de propiedades incluyen las pistoleras defectuosas, que alguien tropiece con un portador, que un portador tropiece con otra persona, que un portador se caiga o «confunda una situación y crea que se trata de un caso en el que tiene derecho legal a usar un arma en defensa propia o para salvar a otros».

Si bien el memorando se centra en Illinois en respuesta a la Ley de Transporte de Armas de Fuego Ocultas (Firearm Concealed Carry Act) implementada en 2014, los principios son los mismos en todos los estados, incluso en aquellos que han aprobado leyes que dan inmunidad a los dueños de propiedades por lesiones o muertes provocadas en sus propiedades por violencia con armas. Según Mayer Brown LLP, los dueños de propiedades que no coloquen carteles que prohíban las armas pueden ser encontrados culpables de no mantener un «estándar de cuidado de derecho común» y enfrentar importantes riesgos financieros. Incluso la defensa en una demanda de esa naturaleza resultaría extremadamente costosa.

La Ley de Transporte de Armas de Fuego Ocultas de Illinois ofrece poca orientación a los dueños de propiedades, y muchas de las preguntas planteadas en el memorando se resolverán a través de litigios. Es probable también que el estatuto sea reformado por la legislatura. Mientras tanto, según advierte el memorando de Mayer Brown, la forma óptima para que los dueños de propiedades eviten exponerse incluso al riesgo financiero impuesto por los litigios consiste en poner carteles de prohibición de armas en sus propiedades. Para la firma legal, sería muy aconsejable que los dueños de propiedades en todos los estados hablaran con sus asesores jurídicos y de seguros con respecto a las mejores prácticas futuras.

Fuente: Consejo de Acción Nacional de Víctimas de las Armas (NGVAC, por sus siglas en ingles)

Foto: Consejo de Acción Nacional de Víctimas de las Armas