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Sospechoso de ataque contra Planned Parenthood posiblemente fue motivado por acusaciones erróneas de grupos antiabortistas

La matanza ocurrida el viernes en una clínica de Planned Parenthood en Colorado ha generado nuevos pedidos de enfrentar el extremismo antiabortista y las permisivas leyes de armas en Estados Unidos. Tres personas murieron y nueve resultaron heridas cuando un hombre armado identificado como Robert Lewis Dear abrió fuego contra una clínica de Colorado Springs. Dear fue detenido después de un tiroteo con la policía que duró varias horas. Si bien los investigadores afirman que se desconoce su motivación, Dear habría invocado argumentos contra el aborto al afirmar: “no más partes de bebés”. Los republicanos acusaron falsamente a Planned Parenthood de vender órganos de fetos para obtener ganancias y basaron sus afirmaciones en videos trucados. Desde el mes de julio, cuando el grupo antiabortista Center for Medical Progress comenzó a publicar los videos editados, al menos otras cinco clínicas de Planned Parenthood fueron víctimas de ataques.

Planned Parenthood: Discurso antiabortista está provocando “terrorismo interno”

Antes de la matanza, la presidenta de la clínica de Planned Parenthood en Rocky Mountains Vicki Cowart dijo en una declaración: “Compartimos la preocupación de muchos estadounidenses de que los extremistas están generando un ambiente tóxico que alimenta el terrorismo interno en este país”. En una vigilia celebrada el sábado, Cowart dijo que no lograrán intimidar a Planned Parenthood para que abandone su trabajo a favor de la salud de las mujeres.

Vicki Cowart dijo: “Lo que sucedió ayer fue un crimen terrible que resultó en una tragedia terrible y nunca lo olvidaremos, pero nos adaptaremos, nos mantendremos firmes y seguiremos adelante, vendremos a trabajar el lunes y volveremos a empezar. Los invitamos a todos ustedes a apoyarnos con mayor determinación que nunca en la convicción de que brindar atención médica y educación a las personas de nuestra comunidad es lo correcto”.

Matanza contra clínica ocurrió mientras republicanos intentan retirar financiamiento a Planned Parenthood

Las tres víctimas mortales fueron el oficial Garret Swasey, padre de dos hijos, Ke’Arre Stewart, también padre de dos hijos y veterano de la guerra de Irak, y Jennifer Markovsky, madre de dos hijos que estaba en la clínica para dar apoyo a una amiga. Se informó que las nueve personas que resultaron heridas se encuentran en buen estado y se prevé que se recuperarán. Uno de los sobrevivientes, Ozy Licano, describió lo ocurrido.

Licano dijo: “Mientras miraba [al atacante], vi sangre. No sabía si me salía del cuello o del labio. Sentí que algo me golpeó y sentí un dolor aquí y aquí. Pensé que era la vena yugular o que tenía una hemorragia interna, entonces simplemente pensé que, en lugar de hacerle algo a él, debía salir de allí. Llegué al estacionamiento de King Soopers sangrando por todas partes. Salí del auto, grité para pedir ayuda, les dije que llamaran al 911, la mujer respondió de inmediato y me senté y les dije que algo horrible estaba sucediendo en Planned Parenthood”.

La Federación Nacional del Aborto afirma que los ataques vinculados con el extremismo antiabortista han matado al menos a ocho personas desde 1993. La matanza de Colorado Springs ocurrió al tiempo que republicanos de extrema derecha reclaman un cierre del gobierno, a menos que se logre un nuevo acuerdo presupuestario que retire fondos de Planned Parenthood.

Fuente: Democracy Now!

Foto: forexreport