Reporte ha confirmado cientos de casos en México

|Agencias y Miniondas

Las próximas cuatro semanas podrían incrementarse los casos de influenza AH1N1 en México.

“Estamos seguramente por alcanzar la fase más alta de la curva; quizá en dos semanas, dos, tres, cuatro semanas, y después de ahí, empezaremos a ver un descenso”, explicó Pablo Kuri, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la SSa.

El reporte más reciente indica que del 1 al 16 de enero de 2014 se han confirmado 556 casos de influenza, con 32 defunciones; la mayoría de los casos de influenza se han presentado en San Luis Potosí.

De los 556 casos confirmados, 468 han sido influenza tipo AH1N1 o estacional.

Los pacientes que aún están hospitalizados por este padecimimiento continúan recibiendo tratamiento con oceltamivir y evolucionando.
Aunque el riesgo es latente entre los pacientes que padecen obesidad y diabetes.
Y muchos pacientes acuden al médico cuando ya es tarde.

“Los pacientes que han fallecido, han llegado con 4 o 6 días después de agravarse, por lo tanto, cuando llegan, prácticamente llegan a morirse, si los pacientes llegan 6 días después, llegan ya con neumonía”, señaló Armando Ahued, secretario de Salud del DF.

Hasta el momento en el país se han aplicado 17 millones de dosis de vacunas.

El medicamento y el tratamiento son efectivos si se aplican en las primeras 48 horas, tras el inicio de los síntomas.

Las recomendaciones:
“Quien está en los grupos de riesgo, que terminen su vacunación; segundo que no se automediquen; tercero, que vayan rápido o de manera inmediata cuando tengan fiebre, manifestaciones respiratorias y malestar general, vayan al médico y no se esperen para ser diagnosticados”, destacó Pablo Kuri, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de la SSa.
Una de las recomendaciones más importantes es no automedicarse, ya que con esto podría confundirse y retrasarse un diagnóstico médico y por lo tanto no recibir atención médica adecuada.
Además:
– Lavarse las manos frecuentemente.
– Usar un pañuelo o cubrirse con el brazo al estornudar.
– Evitar cambios de temperatura.
– Consumir frutas y verduras con alto contenido en vitamina C.