Previo a cada Super Bowl se realiza un lote especial de balones oficiales.

Wilson, la empresa encargada de fabricarlos pone a dispocisión de los equipos participantes 228 ovoides, de los cuales, 108 son para cada franquicia, la mitad de ellos se usan el día del partido y el resto sólo para los días previos de prácticas, para que los jugadores se adapten a él. Asimismo, hace 12 balones para los equipos especiales o para ser extactos para los exigentes y exigidos pateadores.

La producción inicia con las las Finales de Conferencia; habiendo cuatro equipos, empiezan a elaborarse sellos con las posibles  combinaciones de los contendientes. La fábrica, ubicada en Ada, ohio, es la encargada de realizar los balones para la NFL también en la temporada regular. Con más de 80 años de existencia, dicha empresa cuenta actualmente con más de 120 empleados, quienes tienen un promedio de 23 años trabajando para Wilson. Al año producen miles de ovoides que se destinan para la NFL y para ligas como la  NCAA. Para el Super Bowl, la empresa crea entre 10 mil y 20 mil balones todo esto dependiendo de la demanda de que pudiera tener entre los aficionados que ven en el ovoide un excelente recuerdo o souvenir. Desde 1955, esta marca deportiva adquirió la planta de fabricación a la fecha, siendo millones de balones los que han fabricado.