En pleno centro del país se asienta este estado, en donde múltiples climas, geografías, herencias culturales y tradiciones se encuentran para formar un colorido y agradable mosaico.

Gracias a sus grandiosas riquezas naturales, en San Luis Potosí es posible practicar actividades tan variadas como montañismo, rapel, senderismo, cañonismo, avistamiento de flora y fauna e incluso buceo. Cascadas, ríos, reservas ecológicas, bosques, montañas, cuevas y lagunas se extienden en todo su esplendor en zonas como la Huasteca.

La generosa tradición minera en la que se forjó el estado lo dota de una arquitectura particular, que permite encontrar tanto ciudades que aún guardan la majestuosidad de sus mejores épocas, como pueblos, edificios y cascos de ex-haciendas, que aunque ya no están activos, conservan un aire misterioso y de leyenda.

La herencia de las distintas etnias asentadas en la región se ha mezclado y sintetizado con las tradiciones españoles, dando origen a una cultura popular extremadamente abundante.

Desde las fiestas religiosas y conmemorativas de fechas históricas del estado hasta los trabajos artesanales en materiales tan variados como madera, lana, seda y sal, el orgulloso pueblo que habita esta región no repara en mostrar la riqueza de su cultura, que también se muestra en sitios tan bellos como Real de Catorce, antiguo pueblo minero hoy nombrado Pueblo Mágico.

La gastronomía del estado toma como base el maíz y lo transforma en platillos típicos de sabores y colores particulares. En San Luis Potosí también se puede encontrar una larga tradición en la dulcería, con la elaboración de deliciosas y vistosas golosinas.

Si bien la tradición cultural está profundamente arraigada, San Luis Potosí no deja de ser un estado moderno, con una creciente industria y múltiples opciones de entretenimiento cultural, artístico y formas de esparcimiento para los viajeros más exigentes.