Sequía en California amenaza seguridad alimentaria

Mapa de California donde se muestran las zonas más afectadas por la sequía, mientras que los puntos negros indican las fuentes de agua mineral de donde se abastece la industria de agua embotellada.
En el Valle Central de California, donde se producen la mitad de las frutas y verduras del país, los agricultores están luchando contra la peor sequía de sus vidas.

Los cultivos de cítricos, nueces, tomates, brócoli, zanahorias, fresas, melones y otras variedades que crecen en esta zona del país y deberían estar verdes y florecientes en esta época del año, se transformaron en parcelas de tierra árida. Desde Bakersfield hasta Modesto, unos 500 mil acres se dejaron de sembrar esta temporada por falta de agua en los sistemas de riego.

El principal sistema de estos es conocido como el Proyecto Valle Central y está fuera de servicio. Los ríos y arroyos que lo alimentaban hoy están secos. Los ambientalistas dicen que el abuso de los agricultores a las fuentes hídricas en años anteriores dejó sin agua a los ecosistemas costeros y ahora se está viendo el resultado.

El 82% de California está en una sequía extrema según el último reporte del gobierno, y el 58% de esas tierras están en una ‘sequía excepcional’, la condición más seca posible según los indicadores oficiales. Los ríos, lagos y demás reservas hídricas están en su nivel mínimo de capacidad de las últimas décadas, amenazando el abastecimiento de agua en varias ciudades y poblados.

Un estudio de la Universidad de California calcula que las pérdidas de la industria agropecuaria este año en ese estado será de unos 1500 millones de dólares. En poblaciones como Mendota que viven prácticamente de la agricultura se estima que los niveles de desempleo en los próximos meses alcancen el 50%.

Agua subterránea
Pero las aguas superficiales representan sólo un pequeño porcentaje de lo que necesitan los agricultores para sus cultivos. En épocas de sequía recurren a las aguas subterráneas obtenidas de acuíferos que han almacenado el mineral filtrado por la tierra durante milenios.

En California la práctica de construir pozos para sacar agua subterránea se convirtió en un frenesí entre los agricultores. En condados como Tulare y Fresno el número de permisos para construir estos sistemas de obtención de agua se duplicó entre 2011 y 2013, al punto de causar fuertes rivalidades entre vecinos.

Cada vez que un granjero llega a un pozo, su colindante debe llegar más profundo para encontrar agua. En el condado de Kern un agricultor construyó recientemente cinco sistemas para obtener agua subterránea el doble de altos que el edificio Empire State de Nueva York.

Esto ha generado un importante daño ecológico. Un área de 1200 millas cuadradas, casi el doble que la ciudad de Los Angeles, se ha venido hundiendo 11 pulgadas cada año, dañando carreteras, ferrocarriles, puentes, tuberías y sistemas de irrigación de cultivos.