En una noche de ensueño, la cantante superó a Michael Jackson como la máxima ganadora en la historia del certamen, al rebasar los 24 galardones que logró el Rey del Pop entre 1980 y 2009

Más allá de ser una celebración de la industria musical en Estados Unidos, la noche de los American Music Awards fue un festejo a la trayectoria de Taylor Swift, ya que la cantante hizo historia en el evento. Se convirtió en la máxima ganadora histórica del certamen, al rebasar los 24 galardones que logró Michael Jackson, sin embargo, a diferencia de el ´Rey del Pop´, ella lo logró en un menor tiempo, pues debutó con su álbum homónimo apenas en 2006, y ya suma 29 premios.

Durante la gala de anoche, Taylor se anotó premios destacados como Artista del Año, Video Musical Favorito por You Need to Calm Down, Álbum Favorito Pop por su disco Lover y uno especial, el de Artista de la Década.

«Este último año de mi vida ha estado lleno de cosas geniales, pero también me he enfrentado a algunas de las situaciones más complicadas, que incluso no se saben en público», expresó Swift en su discurso, en el que omitió mencionar por su nombre a Scooter Braun, el empresario que compró la disquera con la que lanzó sus primeros álbumes y que lo convierte en el dueño de la mayoría de su catálogo musical.

Sin embargo, dejó de lado el pleito con Braun y la supuesta posibilidad de que no podría realizar su presentación en vivo, ya que al final, Swift presentó un popurrí de éxitos integrado por Love Story, I Knew You Were Trouble, Blank Space y Shake It Off, en la que contó con coristas de lujo, al ser acompañada de sus amigas Camila Cabello y Halsey en el escenario; además de The Man y Lover, de su nuevo álbum del mismo nombre.

En la ceremonia, las siete nominaciones del favorito Post Malone, solo se reflejaron en una victoria, como Mejor Álbum de Rap y Hip Hop. Mientras que la sensación Billie Eilish, demostró que es una de las figuras a seguir, pues se alzó como Nueva Artista del Año y Artista Favorito de Rock Alternativo.