Nuestro linaje

Cultura y tradición

“Yo pensaba que era una persona socialmente responsable”

Adriana pensaba que amaba y respetaba al mundo suficiente pero al querer encontrar algo realmente diferente para crear su nueva colección de ropa y accesorios, se topó de frente con un viaje de afuera hacia adentro que la llevó a hacer algo diferente, no sólo en el área de la moda sino en su aportación personal al entorno social.

Ahora ella se ha convertido en una iniciadora de cambio, en una promotora de una mejor calidad de vida para otros seres humanos que aportan con sus manos, con sus técnicas y sus tradiciones a la conservación de una cultura, la cultura del Valle de Tehuantepec. “Yo sólo me he convertido en su voz”.

“No somos mal intencionados pero estamos dañando la ecología, la economía y la cultura”

A esa contundente pero triste reflexión llego Adriana al percatarse que debido a la forma de hacer dinero e industria, prácticamente se han diluido tanto los escrúpulos como la ética para producir casi cualquier producto en el mundo, incluyendo telas, su tenido y la manufactura del producto final. Sin pena en el corazón se utilizan a los niños para muchos de estos trabajos, se roban diseños centenarios y los producen masivamente dañando el valor a los originales. “Eso no está bien, tenemos que hacer algo”. Ahora ya no está interesada tan sólo en diseñar algo bonito, ahora se sabe más consiente de la responsabilidad social que a ella le atañe.

“No les puedes dictar que les tiene que gustar, pero si los puedes enamorar con su cultura”

Ella opina que todo lo anterior es lo que está llevando a nuestra sociedad a perder su cultura, sus tradiciones y raíces, sobre todo como latinos. Los jóvenes no saben de dónde vienen, desconocen la riqueza cultural donde se criaron muchos de sus padres y sino saben ni comparten nada de ese mundo, no les puede gustar pero si es posible mostrárselos para enamorarlos y su herencia cultural prevalezca.

Adriana Pavón es diseñadora de profesión, su madre es originaria del Estado de Chiapas y su padre del estado de Hidalgo, ambos de México.

“Conservar las raíces de mi raza es un deber”, así concluye Adriana Pavón.