January 31, 2022

Investigadores del Albert Einstein College of Medicine y del Montefiore Health System se asocian con una organización comunitaria para hacer tests in situ

Bronx, Nueva York — Las cárceles y centros penitenciarios han demostrado ser entornos idóneos para brotes de COVID-19, que han derivado en millones de nuevos casos en Estados Unidos. Una vez puestas en libertad, estas personas suelen regresar a viviendas grupales donde las infecciones por COVID-19 continúan transmitiéndose. El Albert Einstein College of Medicine y el Montefiore Health System acaban de recibir de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) una subvención de $3.4 millones durante un periodo de cinco años para testar un programa destinado a reducir la transmisión del SARS-CoV-2 entre personas de reciente excarcelación.

Vea el video de la Dr. Matthew Akiyama comentando estrategias para limitar la transmisión del COVID-19 en expresidiarios

El estudio estará a cargo del Dr. Matthew Akiyama, profesor adjunto de Medicina en Einstein, y Médico Internista y especialista en Enfermedades Infecciosas en Montefiore. El Dr. Akiyama colaborará con The Fortune Society, una organización sin ánimo de lucro con sede en la Ciudad de Nueva York que atiende tanto a presidiarios como a expresidiarios para realizar un ensayo aleatorio y evaluar un programa de educación y pruebas de COVID-19 in situ o en el «punto de atención». 

Mayor riesgo para expresidiarios

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en los centros penitenciarios y de detención de EEUU se han producido más de 715,000 casos desde el 31 de marzo de 2020, y según diversas fuentes es probable que está estimación se quede corta.

“Las personas en prisión enfrentan importantes disparidades de salud y un mayor riesgo de infección por SARS-CoV-2”, asegura el Dr. Akiyama, cuyo trabajo se centra en la enfermedad entre miembros marginados de la sociedad. “Tras ser puestos en libertad, muchos pasan a vivir en albergues para personas sin hogar o en entornos masificados idóneos para la transmisión del coronavirus. Dada la probabilidad de que el COVID-19 acabe siendo una enfermedad endémica entre poblaciones de alto riesgo, es importante testar y establecer estrategias eficaces para reducir la transmisión del virus en las comunidades”.

Nuevos enfoques a prueba para prevenir la transmisión del COVID-19

En el estudio participarán 250 personas excarceladas de prisiones o centros penitenciarios. A todos se les explicará la importancia de hacerse el test del virus. La mitad de ellos serán derivados a un centro de tests; a la otra mitad se les ofrecerán tests PCR rápidos cada tres meses en las consultas de The Fortune Society de Long Island City y Harlem. Durante el periodo de espera de resultados, de 30 minutos de duración, personal involucrado en el ámbito de la justicia y con formación de trabajo de salud comunitaria ofrecerán asesoría individualizada sobre la importancia del distanciamiento social, así como pautas de higiene y de uso de mascarillas. Se facilitará transporte a los centros de vacunación así como mascarillas, en caso de necesidad. 

Todos los participantes completarán una serie de cuestionarios a lo largo del año. Además, recibirán teléfonos inteligentes (smart phones) a través de los cuales participarán en encuestas sobre sus actividades y sobre cómo se protegen de la infección, tanto a sí mismos como a los demás.

El Dr. Akiyama también trabajará con el Departamento de Patología de Einstein y Montefiore para realizar análisis que indiquen la variante específica de COVID-19 de aquellos que den positivo. “A medida que vayan surgiendo mutaciones como la ómicron, iremos aplicando un sistema para monitorizar las variantes que circulen en la comunidad”, dijo el Dr. Akiyama.

La subvención se denomina «Aprovechamiento de los trabajadores de salud comunitarios para mejorar los tests y la mitigación del SARS-CoV-2 entre las personas del entorno de la justicia criminal que acceden a una organización comunitaria dedicada a centros penitenciarios», y está financiada por el Instituto Nacional de Salud de las Minorías y Disparidades de Salud, integrado en el NIH (1R01MD016744).