Esta elección puede representar un punto de inflexión en favor de la población hispana en la larga búsqueda de una reforma que garantice la observancia de los derechos humanos y cese el acoso laboral, económico y de salud del cual es objeto cotidianamente

El próximo 3 de noviembre se celebrarán elecciones generales en nuestro país para elegir de forma indirecta a un nuevo presidente y vicepresidente, y de forma directa a 34 senadores y 435 miembros de la Cámara de Representantes.

Se prevé que entre 32 y 36 millones de ciudadanos estadounidenses de origen hispano puedan emitir su sufragio el primer martes después del primer lunes de noviembre e inclinar la balanza en favor de alguna de las dos fórmulas presidenciales que están en disputa.

Y es que la cifra no es exacta debido a que cada 30 segundos un hispano cumple 18 años y se prevé que para noviembre alrededor de 3 millones de nuevos ciudadanos engrosen el padrón electoral estadounidense.

De ahí que el actual presidente, Donald Trump, haya buscado de último momento dar un giro a su discurso y actos de gobierno, para hacer un guiño a la población hispana.

La de Biden es una decisión estratégica, pues California es el Estado de la Unión Americana que mayor población hispana tiene, seguido de Texas, Florida, Nueva York y Arizona.

A diferencia de comicios anteriores, en los que la participación latina fue menor, parece que en 2020 existe una gran motivación entre los votantes latinos para participar en la decisión que guiará el rumbo de Estados Unidos durante los siguientes cuatro años.

El presidente Donald Trump y la Primera dama, Melania Trump dan positivo a covid-19

Por Twitter este fue el mensaje del presidente Donald Trump: «Esta noche, @FLOTUS y yo dimos positivo por COVID-19. Comenzaremos nuestro proceso de cuarentena y recuperación inmediatamente. ¡Saldremos de esta JUNTOS!».

Nuestros pensamientos y oraciones están con el presidente y la primera dama para una pronta recuperación.